BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Oh territorios inexpugnables
donde recitas ausente la melodía
de tus versos imposibles, oh
causticidad que en ellos reservas
para los mediocres y alucinados
actuales, no para tu propia
incapacidad para aprehender la vida.
Oh impresiones subjetivas que forjan
una celosía de lluvia sobre materiales
opacos, ciegos, como alcantarillas anegadas.
Donde encuentras las mayúsculas malezas,
el terreno abortado de siempre; no naces
del instante, sólo, según tu propia ideología.
Quizás el instante te fabrica, extenuación
premeditada, donde la amistad es un fecundo
mausoleo y el amor tan sólo amor, tan sólo
amor.
©
donde recitas ausente la melodía
de tus versos imposibles, oh
causticidad que en ellos reservas
para los mediocres y alucinados
actuales, no para tu propia
incapacidad para aprehender la vida.
Oh impresiones subjetivas que forjan
una celosía de lluvia sobre materiales
opacos, ciegos, como alcantarillas anegadas.
Donde encuentras las mayúsculas malezas,
el terreno abortado de siempre; no naces
del instante, sólo, según tu propia ideología.
Quizás el instante te fabrica, extenuación
premeditada, donde la amistad es un fecundo
mausoleo y el amor tan sólo amor, tan sólo
amor.
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