rodas
Poeta recién llegado
Esa eres tu, la escondida, pequeña flor en el jardín de los recuerdos, la que en silencio miro y amo haciendome pasar por el jardinero que se preocupa por la grama, no dejando de admirar la hermosa flor, aquella voz que susurraba en silencio, sin hacer mucho, sin dañar ni un pétalo, sin quitar espinas o lanzarse al vacío, eramos simplemente el jardín de los secretos. Y así culminó una historia que se recuerda a diario, pues tu llanto y tu sonrisa los veo en la cálida brisa que dios envía a toda hora, hasta pronto hermosa flor, será hast mañana, cuída tus pétalos pues quizás algún día, quizas en alguna hora termine sembrando los ojos del adios a tu alrededor para germinar otra historia