Tras otro pollo, en una partida de ajedrez,
y aquellos que luchan, por salir de los desagües…
como otro monzón por otra ratonera;
otro café, por cada rito esmeralda.
Donde las melodías, reciben en cuencos;
las letras, en texturas,
conclusiones de ranas coloristas…
de los lechos de picaduras del tabaco,
o los ascetas sobre otra fresa…
de los ferrocarriles,
que marcharon en vena, tras otra bravura,
que adoraba la espesura.
Las humedades, en la película de los sentimientos.
De ese club de ovejas cantarinas,
conocerte,
para habitar esas astronomías de los neones…
Nosotros,
llegamos a mejor vida,
resbalando por sus cabellos…
desde el aliento que pretende el color, de sus sueños en flor;
y esas palabras, que quieren revolotear,
sobre gemidos de las guitarras.
y aquellos que luchan, por salir de los desagües…
como otro monzón por otra ratonera;
otro café, por cada rito esmeralda.
Donde las melodías, reciben en cuencos;
las letras, en texturas,
conclusiones de ranas coloristas…
de los lechos de picaduras del tabaco,
o los ascetas sobre otra fresa…
de los ferrocarriles,
que marcharon en vena, tras otra bravura,
que adoraba la espesura.
Las humedades, en la película de los sentimientos.
De ese club de ovejas cantarinas,
conocerte,
para habitar esas astronomías de los neones…
Nosotros,
llegamos a mejor vida,
resbalando por sus cabellos…
desde el aliento que pretende el color, de sus sueños en flor;
y esas palabras, que quieren revolotear,
sobre gemidos de las guitarras.
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