…ebrios de cultivos ideales, por dosificar, las posesiones…
derramada sobre la loba, la ciudad;
cada tregua encasillada,
por lo que sorbe el ojo, industrializado…
los peces ,por lo espeso, que calculan la alta montaña…
yo, como perro a sus pies…
más tardío, como abrir la pulpa del acantilado…
como ciclo de adagio, que escribe un junco, en el vacío.
Es virtud, el mundo que estreno;
donde las calles te buscan, entre hogueras y malabares...
donde prometen los cuentagotas, liberarlo todo, con elevados perfumes:
en hiperactivas mesitas, tras otro vals entre las olas…
en nuestro rincón de árboles crédulos, los que esperan las filosofías del humor.
Mientras pretenden definirnos, como autopistas de piel.
derramada sobre la loba, la ciudad;
cada tregua encasillada,
por lo que sorbe el ojo, industrializado…
los peces ,por lo espeso, que calculan la alta montaña…
yo, como perro a sus pies…
más tardío, como abrir la pulpa del acantilado…
como ciclo de adagio, que escribe un junco, en el vacío.
Es virtud, el mundo que estreno;
donde las calles te buscan, entre hogueras y malabares...
donde prometen los cuentagotas, liberarlo todo, con elevados perfumes:
en hiperactivas mesitas, tras otro vals entre las olas…
en nuestro rincón de árboles crédulos, los que esperan las filosofías del humor.
Mientras pretenden definirnos, como autopistas de piel.