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Tu cuerpo y el mío, están
en una larga telaraña extendida
entre esos fríos días invierno
y largas nevadas.
Enredado en tus atardeceres,
con el olor a pino fresco
de tus muebles acharolados.
Con la luz del día entrando
por el ventanal y el ladrido de un perro,
tu mascota, que entra intempestivamente
a la habitación.
Te levantas del confortable,
para despeinar el corto pelaje
de su cabeza, en medio de sus dos
grandes orejas, que le cuelgan a los lados.
Mientras me dirijo hacia la ventana,
mirando hacia las nubes blancas,
estirando los brazos hacía arriba,
en un largo bostezo, que dan comienzo
a un nuevo día maravilloso.
La pereza de levantarse,
observar dentro de tu habitación,
en una esquina, un cuadro,
de la Mona Lisa, colgado en la pared.
La Gioconda. Vaya, vaya...
La pintura es asimétrica,
triangular y perfilada,
que da una sensación de reposo,
calma y la impresión de que,
quisiera salirse del cuadro...
a caminar por la habitación.
Y me da tanta paz y calma
que me dejó caer, nuevamente en tu cama,
llena de almohadas rosadas.
Creo que es el retrato mas interesante del mundo:
Observamos abrazados,
que fue pintada en un segúndo piso,
de espaldas a un ventanal abierto.
Dejando ver el paisaje a sus espaldas.
Un río, una catarata, las montañas...
Y eso es simplemente genial.
Mira, no tiene cejas, ni pestañas.
Miramos sus famosos labios incógnitos,
y es como una mueca enigmática, secreta,
que de repente sonríe, solo si miras sus ojos.
Genial.
Y ella me dice que, es porque,
en sus pupilas están las iniciales
del nombre real, de aquella mujer,
misteriosa y arcana.
Y es por eso que sonríe al mirar sus ojos.
Eso es pura magia !
Que otros secretos habrá ?
Si, sus manos se ven borrosas
y fantasmales, como diciéndonos
que cuando miremos su cuadro,
ella ya no iba a estar en este mundo,
y que hay de su chal...es la catarata del río
que está a su espalda, no ves,
y la parte de su hombro, es, es,
es una extensión del paisaje !
Te fijaste en las arrugas de su manga ?
parecen completar las montañas,
que se ven atrás.
Busco el ovni, en el paisaje,
pero ella me dice, que eso está en otro
cuadro de Leonardo da Vinci.
Pero a quien le importa.
Mejor busco sus labios, magnéticos
que saben, a otros tiempos, muy lejanos.
Y sentir como si estuviera besando
apasionadamente a Madam Bovary,
en una de sus locas escapadas.
Para luego brindar, por ella,
con una mezcla de vino y
unas gotas de amargo de Angostura,
que sacaste de un cofre, dejando caer,
la pipa de cristal
desparramándose por el piso todo el
afrodisíaco...por dios, que tosca que eres...
Tu cuerpo y el mío, están
en una larga telaraña extendida
entre esos fríos días invierno
y largas nevadas.
Enredado en tus atardeceres,
con el olor a pino fresco
de tus muebles acharolados.
Con la luz del día entrando
por el ventanal y el ladrido de un perro,
tu mascota,que entra intempestivamente
a la habitación.
Te levantas del confortable,
para despeinar el corto pelaje
de su cabeza, en medio de sus dos
grandes orejas, que le cuelgan a los lados.
Mientras me dirijo hacia la ventana,
mirando hacia las nubes blancas,
estirando los brazos hacía arriba,
en un largo bostezo, que dan comienzo
a un nuevo día maravilloso.
La pereza de levantarse,
observar dentro de tu habitación,
en una esquina, un cuadro,
de la Mona Lisa, colgado en la pared.
La Gioconda. Vaya, vaya...
La pintura es asimétrica,
triangular y perfilada,
que da una sensación de reposo,
calma y la impresión de que se saliera del cuadro...
Y me da tanta paz y calma
que me dejó caer, nuevamente en tu cama,
llena de almohadas rosadas.
Creo que es el retrato mas interesante del mundo:
Observamos abrazados,
que fue pintada en un segúndo piso,
de espaldas a un ventanal abierto.
Dejando ver el paisaje a sus espaldas,
Un río, una catarata, las montañas...
Y eso es simplemente genial.
Mira, no tiene cejas, ni pestañas.
Miramos sus famosos labios incógnitos,
y es como una mueca enigmática, secreta,
que de repente sonríe, solo si miras sus ojos.
Genial.
Y ella me dice que, es porque,
en sus pupilas están las iniciales
del nombre real, de aquella mujer,
misteriosa y arcana.
Y es por eso que sonríe al mirar sus ojos.
Que otros secretos habrá ?
Si, sus manos se ven borrosas
y fantasmales, como diciéndonos
que cuando miremos su cuadro,
ella ya no iba a estar en este mundo,
y que hay de su chal...es la catarata del río
que está a sus espaldas, no ves,
y la parte de su hombro, es, es,
es una extensión del paisaje !
Te fijaste en las arrugas de su manga ?
parecen completar las montañas,
que se ven atrás.
Busco el ovni, en el paisaje,
pero ella me dice, que eso está en otro
cuadro de Leonardo da Vinci.
Pero a quien le importa.
Mejor busco sus labios, magnéticos
que saben, a otros tiempos, muy lejanos.
Y sentir como si estuviera besando
apasionadamente a Madam Bovary,
en una de sus locas escapadas.
Para luego brindar, por ella,
con una mezcla de vino y
unas gotas de amargo de Angostura,
que sacaste de un cofre, dejando caer,
la pipa de cristal
desparramándose por el piso todo el
afrodisíaco...por Dios, que tosca que eres...
Tu cuerpo y el mío, están
en una larga telaraña extendida
entre esos fríos días invierno
y largas nevadas.
Enredado en tus atardeceres,
con el olor a pino fresco
de tus muebles acharolados.
Con la luz del día entrando
por el ventanal y el ladrido de un perro,
tu mascota,que entra intempestivamente
a la habitación.
Te levantas del confortable,
para despeinar el corto pelaje
de su cabeza, en medio de sus dos
grandes orejas, que le cuelgan a los lados.
Mientras me dirijo hacia la ventana,
mirando hacia las nubes blancas,
estirando los brazos hacía arriba,
en un largo bostezo, que dan comienzo
a un nuevo día maravilloso.
La pereza de levantarse,
observar dentro de tu habitación,
en una esquina, un cuadro,
de la Mona Lisa, colgado en la pared.
La Gioconda. Vaya, vaya...
La pintura es asimétrica,
triangular y perfilada,
que da una sensación de reposo,
calma y la impresión de que se saliera del cuadro...
Y me da tanta paz y calma
que me dejó caer, nuevamente en tu cama,
llena de almohadas rosadas.
Creo que es el retrato mas interesante del mundo:
Observamos abrazados,
que fue pintada en un segúndo piso,
de espaldas a un ventanal abierto.
Dejando ver el paisaje a sus espaldas,
Un río, una catarata, las montañas...
Y eso es simplemente genial.
Mira, no tiene cejas, ni pestañas.
Miramos sus famosos labios incógnitos,
y es como una mueca enigmática, secreta,
que de repente sonríe, solo si miras sus ojos.
Genial.
Y ella me dice que, es porque,
en sus pupilas están las iniciales
del nombre real, de aquella mujer,
misteriosa y arcana.
Y es por eso que sonríe al mirar sus ojos.
Que otros secretos habrá ?
Si, sus manos se ven borrosas
y fantasmales, como diciéndonos
que cuando miremos su cuadro,
ella ya no iba a estar en este mundo,
y que hay de su chal...es la catarata del río
que está a sus espaldas, no ves,
y la parte de su hombro, es, es,
es una extensión del paisaje !
Te fijaste en las arrugas de su manga ?
parecen completar las montañas,
que se ven atrás.
Busco el ovni, en el paisaje,
pero ella me dice, que eso está en otro
cuadro de Leonardo da Vinci.
Pero a quien le importa.
Mejor busco sus labios, magnéticos
que saben, a otros tiempos, muy lejanos.
Y sentir como si estuviera besando
apasionadamente a Madam Bovary,
en una de sus locas escapadas.
Para luego brindar, por ella,
con una mezcla de vino y
unas gotas de amargo de Angostura,
que sacaste de un cofre, dejando caer,
la pipa de cristal
desparramándose por el piso todo el
afrodisíaco...por Dios, que tosca que eres...