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Me gustaría estar en tus brazos, mirando ambos un hermoso paisaje, En frente, la penumbra deja ver muchas luces pequeñas del paraje.
Escuchamos callados soplar al viento y todo el caos de mis temores, Ni siquiera podemos admirar en la oscuridad la dicha del viaje. Como quisiera dentro de mí sentir el abrazo de la mujer salvaje, Una que en realidad viviera para mí, que me quisiera en sus favores, Esa fiel compañera confidente que pueda querer sin tener miedo! Ni sintiendo que ambos pensamos lo mismo de nosotros... noche trágica, Trae el viento la nieve y toca nuestras caras frías en la noche mágica... Ríe, y nunca más tendré que despertarme de este pequeño y grande no puedo Oh fantasmas que pasan por mi mente fuera de contexto del pasado.
Solo quiero que sepas amor, cuanto te quise... y cuanto supe quererte, Otro engaño llegó y la noche miró la tragedia de una vagabunda, La quimera se fue, no hay princesas ni claveles, en la fosa profunda, Otro silbido... el tren carguero se marcha... ya no podré resucitarte.
Me gustaría estar en tus brazos, mirando ambos un hermoso paisaje, En frente, la penumbra deja ver muchas luces pequeñas del paraje.
Escuchamos callados soplar al viento y todo el caos de mis temores, Ni siquiera podemos admirar en la oscuridad la dicha del viaje. Como quisiera dentro de mí sentir el abrazo de la mujer salvaje, Una que en realidad viviera para mí, que me quisiera en sus favores, Esa fiel compañera confidente que pueda querer sin tener miedo! Ni sintiendo que ambos pensamos lo mismo de nosotros... noche trágica, Trae el viento la nieve y toca nuestras caras frías en la noche mágica... Ríe, y nunca más tendré que despertarme de este pequeño y grande no puedo Oh fantasmas que pasan por mi mente fuera de contexto del pasado.
Solo quiero que sepas amor, cuanto te quise... y cuanto supe quererte, Otro engaño llegó y la noche miró la tragedia de una vagabunda, La quimera se fue, no hay princesas ni claveles, en la fosa profunda, Otro silbido... el tren carguero se marcha... ya no podré resucitarte.
Me gustaría estar en tus brazos, mirando ambos un hermoso paisaje, En frente, la penumbra deja ver muchas luces pequeñas del paraje.
Escuchamos callados soplar al viento y todo el caos de mis temores, Ni siquiera podemos admirar en la oscuridad la dicha del viaje. Como quisiera dentro de mí sentir el abrazo de la mujer salvaje, Una que en realidad viviera para mí, que me quisiera en sus favores, Esa fiel compañera confidente que pueda querer sin tener miedo! Ni sintiendo que ambos pensamos lo mismo de nosotros... noche trágica, Trae el viento la nieve y toca nuestras caras frías en la noche mágica... Ríe, y nunca más tendré que despertarme de este pequeño y grande no puedo Oh fantasmas que pasan por mi mente fuera de contexto del pasado.
Solo quiero que sepas amor, cuanto te quise... y cuanto supe quererte, Otro engaño llegó y la noche miró la tragedia de una vagabunda, La quimera se fue, no hay princesas ni claveles, en la fosa profunda, Otro silbido... el tren carguero se marcha... ya no podré resucitarte.
Es fuerte Claudio, un poema que atrapa en su lenguaje, en el desarrollo el lector se va dando cuenta el por qué la soledad, con un final
impactante. Felicitaciones. Tiempo que no te leía.-Abrazos.-
Me gustaría estar en tus brazos, mirando ambos un hermoso paisaje, En frente, la penumbra deja ver muchas luces pequeñas del paraje.
Escuchamos callados soplar al viento y todo el caos de mis temores, Ni siquiera podemos admirar en la oscuridad la dicha del viaje. Como quisiera dentro de mí sentir el abrazo de la mujer salvaje, Una que en realidad viviera para mí, que me quisiera en sus favores, Esa fiel compañera confidente que pueda querer sin tener miedo! Ni sintiendo que ambos pensamos lo mismo de nosotros... noche trágica, Trae el viento la nieve y toca nuestras caras frías en la noche mágica... Ríe, y nunca más tendré que despertarme de este pequeño y grande no puedo Oh fantasmas que pasan por mi mente fuera de contexto del pasado.
Solo quiero que sepas amor, cuanto te quise... y cuanto supe quererte, Otro engaño llegó y la noche miró la tragedia de una vagabunda, La quimera se fue, no hay princesas ni claveles, en la fosa profunda, Otro silbido... el tren carguero se marcha... ya no podré resucitarte.
Excelente amigo Claudio, has sabido conjugar el título con esas composiciones que te atrapan y dan un toque de distinción a la buena poesía.
Un placer volver a tenerte de vuelta.
Un fuerte abrazo amigo.
Me gustaría estar en tus brazos, mirando ambos un hermoso paisaje, En frente, la penumbra deja ver muchas luces pequeñas del paraje.
Escuchamos callados soplar al viento y todo el caos de mis temores, Ni siquiera podemos admirar en la oscuridad la dicha del viaje. Como quisiera dentro de mí sentir el abrazo de la mujer salvaje, Una que en realidad viviera para mí, que me quisiera en sus favores, Esa fiel compañera confidente que pueda querer sin tener miedo! Ni sintiendo que ambos pensamos lo mismo de nosotros... noche trágica, Trae el viento la nieve y toca nuestras caras frías en la noche mágica... Ríe, y nunca más tendré que despertarme de este pequeño y grande no puedo Oh fantasmas que pasan por mi mente fuera de contexto del pasado.
Solo quiero que sepas amor, cuanto te quise... y cuanto supe quererte, Otro engaño llegó y la noche miró la tragedia de una vagabunda, La quimera se fue, no hay princesas ni claveles, en la fosa profunda, Otro silbido... el tren carguero se marcha... ya no podré resucitarte.
Me gustaría estar en tus brazos, mirando ambos un hermoso paisaje, En frente, la penumbra deja ver muchas luces pequeñas del paraje.
Escuchamos callados soplar al viento y todo el caos de mis temores, Ni siquiera podemos admirar en la oscuridad la dicha del viaje. Como quisiera dentro de mí sentir el abrazo de la mujer salvaje, Una que en realidad viviera para mí, que me quisiera en sus favores, Esa fiel compañera confidente que pueda querer sin tener miedo! Ni sintiendo que ambos pensamos lo mismo de nosotros... noche trágica, Trae el viento la nieve y toca nuestras caras frías en la noche mágica... Ríe, y nunca más tendré que despertarme de este pequeño y grande no puedo Oh fantasmas que pasan por mi mente fuera de contexto del pasado.
Solo quiero que sepas amor, cuanto te quise... y cuanto supe quererte, Otro engaño llegó y la noche miró la tragedia de una vagabunda, La quimera se fue, no hay princesas ni claveles, en la fosa profunda, Otro silbido... el tren carguero se marcha... ya no podré resucitarte.
Querida Marianne:
En este momento me siento me siento más solo que loco malo y con delirio de persecución. Así que agradezco tus gentiles palabras. saludos cordiales. Claudio