Margarita Csanady
Poeta asiduo al portal
cuánto me gustaría que recordaras
que un día
escribí palabras hermosas para tí,
para la vida que un día
decidió que tú y yo compartieramos tanto.
Pero, sumergidos en las aguas de la rutina,
bebiendo ese café oscuro diario,
olvidamos lo que somos, lo que fuimos,
incluso lo que tanto deseamos
Un día miramo hacia el cielo
y vimos una estrella fugaz,
nos perdimos bajo la lluvia de nuestras risas,
lloramos la soledad.
Un día nos abrazamos fuerte
cuando soplaban confusos vientos
y acechaba tras la ventana la muerte.
Cuánto me gustaría recordar
los susurros más cálidos que jamás
dijo el aire de tu boca,
ese aire que ahora llora la memoria.
que un día
escribí palabras hermosas para tí,
para la vida que un día
decidió que tú y yo compartieramos tanto.
Pero, sumergidos en las aguas de la rutina,
bebiendo ese café oscuro diario,
olvidamos lo que somos, lo que fuimos,
incluso lo que tanto deseamos
Un día miramo hacia el cielo
y vimos una estrella fugaz,
nos perdimos bajo la lluvia de nuestras risas,
lloramos la soledad.
Un día nos abrazamos fuerte
cuando soplaban confusos vientos
y acechaba tras la ventana la muerte.
Cuánto me gustaría recordar
los susurros más cálidos que jamás
dijo el aire de tu boca,
ese aire que ahora llora la memoria.