Fulgencio Cibertraker
Poeta que considera el portal su segunda casa
Sobrevuelo las nubes en ráfagas de metralleta
las estelas que dejan los aviones en el aire
Los rayos atraviesan la rejilla de las nubes
las corrientes de chorro que me impulsan
tiritan como niños en los círculos polares
como nubes de nata en el café de los bares.
el pene del sol que se menea travieso si muevo la cabeza
Me paseo por el cielo sin cenar mediante tules
dibujando firmamentos los gorriones a la tarde
miré a lo lejos desteñirse al crepúsculo cobarde
volar toda la noche hasta despuntar albas azules.
Sobrevuelo las nubes en ráfagas de metralleta
las estelas que dejan los aviones en el aire
traspasó las fronteras sin llevar el pasaporte
y viajo sobre chorros que me llevan la maleta.
Los rayos atraviesan la rejilla de las nubes
las corrientes de chorro que me impulsan
tiritan como niños en los círculos polares
como nubes de nata en el café de los bares.
Fenómeno inusual de las aves y las mariposas ebrias
definiendo el movimiento browniano de los gusanos alados
y atraviesa mi pico de lana el alma plana de los hombres.
Mantengo en mi palma la maquina del tiempo
que es un reloj de carne de pulsera en mi muñeca
o el cronometro de pulso que guardo en la seseradirección que sigo hasta el tiempo se detenga.
Mientras observo suspendido con vientos jet de cola
el pene del sol que se menea travieso si muevo la cabeza
carpiotovetonicos arcoprismáticos se llenan de tristeza
mientras planicies montañosas retrasan con sus picos a las nubes
con su bata de cola en piel de pelo caracola iridiscentes sus plumas
cuando se untan de azabache los cuervos con cerulea añil manteca ólea.
Me paseo por el cielo sin cenar al mediodía
dibujando firmamentos los gorriones a la tarde
mire a lo lejos desteñirse al crepúsculo cobarde
volar toda la noche hasta despuntar azules albas
Con el pneuma trastornado al respirador unido
digiero los yogures azules untados en pan verde
semáforos obedientes que cambian sus colores
al paso impenitente de bandadas de buitres.
Dicen que los estorninos se cuentan por ver si falta alguno
yo a los dos millones dencuentros perdí de cabeza la cuenta
y me engaño a mi mismo al creer que danzan en bandada
representando el alma que traspasan sin hacer daño ninguno.
Veo las almas de gigantes taladradas por hormigas
veo mis alas desde temprano soñar dormidas
veo la liturgia mitraica en sus raíces hundidas1
umbríos estorninos que componen los crepúsculos.
Veo, vuelo, y le troquelo al cielo con razones permisivas
y del todo confundidas a las nubes por mi culpa arrepentidas
ancladas en el aire, vaporosas, como montañas suspendidas
desde allí verás lo inmortal que hay en el alma de los hombres.
Tres colores, tres verdades, petirrojos, amarillos y limones
"manantial de pasión de esencias de yogur sabor a fresa"
para que luego digáis que no es mitraico, absurdo y paranoide
los disciplinados buitres de la tarde en sus atascos son peores.
Ramillete de colores que atraviesan vibrantes de estigmas autoinmolantes, lo que de dioses tienen los hombres. http://www.mundopoesia.com/foros/temas/liturgia-mitraica-arcoirica-paranoide.655679/
Plagiado, quizá inspirado, en Luis Prieto, Nommo, Dieterich o alzado a hombros de gigantes, con Desire Sole y Cova Sol al frente, quien sabe. Si quereis colores buenas son tres tazas, no sé porque quereis ver colores donde siempre hubo con aspavientos, molinos.
las estelas que dejan los aviones en el aire
traspasó las fronteras sin llevar el pasaporte
y viajo sobre chorros que me llevan la maleta.
Los rayos atraviesan la rejilla de las nubes
las corrientes de chorro que me impulsan
tiritan como niños en los círculos polares
como nubes de nata en el café de los bares.
Fenómeno inusual de las aves y las mariposas ebrias
definiendo el movimiento browniano de los gusanos alados
y atraviesa mi pico de lana el alma plana de los hombres.
Mientras observo suspendido con vientos jet de cola
carpiotovetonicos arcoprismáticos se llenan de tristeza
mientras planicies montañosas retrasan con sus picos a las nubes
con su bata de cola en piel de pelo caracola iridiscentes sus plumas
cuando se untan de azabache los cuervos con cerulea añil manteca ólea.
cuando se untan de azabache los cuervos con cerulea añil manteca ólea.
Me paseo por el cielo sin cenar mediante tules
dibujando firmamentos los gorriones a la tarde
miré a lo lejos desteñirse al crepúsculo cobarde
volar toda la noche hasta despuntar albas azules.
Que lo disfruten y lo imaginen.
Sobrevuelo las nubes en ráfagas de metralleta
las estelas que dejan los aviones en el aire
traspasó las fronteras sin llevar el pasaporte
y viajo sobre chorros que me llevan la maleta.
Los rayos atraviesan la rejilla de las nubes
las corrientes de chorro que me impulsan
tiritan como niños en los círculos polares
como nubes de nata en el café de los bares.
Fenómeno inusual de las aves y las mariposas ebrias
definiendo el movimiento browniano de los gusanos alados
y atraviesa mi pico de lana el alma plana de los hombres.
Mantengo en mi palma la maquina del tiempo
que es un reloj de carne de pulsera en mi muñeca
o el cronometro de pulso que guardo en la sesera
Mientras observo suspendido con vientos jet de cola
el pene del sol que se menea travieso si muevo la cabeza
carpiotovetonicos arcoprismáticos se llenan de tristeza
mientras planicies montañosas retrasan con sus picos a las nubes
con su bata de cola en piel de pelo caracola iridiscentes sus plumas
cuando se untan de azabache los cuervos con cerulea añil manteca ólea.
Me paseo por el cielo sin cenar al mediodía
dibujando firmamentos los gorriones a la tarde
mire a lo lejos desteñirse al crepúsculo cobarde
volar toda la noche hasta despuntar azules albas
Con el pneuma trastornado al respirador unido
digiero los yogures azules untados en pan verde
semáforos obedientes que cambian sus colores
al paso impenitente de bandadas de buitres.
Dicen que los estorninos se cuentan por ver si falta alguno
yo a los dos millones dencuentros perdí de cabeza la cuenta
y me engaño a mi mismo al creer que danzan en bandada
representando el alma que traspasan sin hacer daño ninguno.
Veo las almas de gigantes taladradas por hormigas
veo mis alas desde temprano soñar dormidas
veo la liturgia mitraica en sus raíces hundidas1
umbríos estorninos que componen los crepúsculos.
Veo, vuelo, y le troquelo al cielo con razones permisivas
y del todo confundidas a las nubes por mi culpa arrepentidas
ancladas en el aire, vaporosas, como montañas suspendidas
desde allí verás lo inmortal que hay en el alma de los hombres.
Tres colores, tres verdades, petirrojos, amarillos y limones
"manantial de pasión de esencias de yogur sabor a fresa"
para que luego digáis que no es mitraico, absurdo y paranoide
los disciplinados buitres de la tarde en sus atascos son peores.
Ramillete de colores que atraviesan vibrantes de estigmas autoinmolantes, lo que de dioses tienen los hombres. http://www.mundopoesia.com/foros/temas/liturgia-mitraica-arcoirica-paranoide.655679/
Plagiado, quizá inspirado, en Luis Prieto, Nommo, Dieterich o alzado a hombros de gigantes, con Desire Sole y Cova Sol al frente, quien sabe. Si quereis colores buenas son tres tazas, no sé porque quereis ver colores donde siempre hubo con aspavientos, molinos.
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