César Guevar
Poeta que considera el portal su segunda casa
Persigo tu amor, tú lo persigues
estiro mis alas hasta el confín nublado
a ver si te respiro.
Es medianoche,
las bombillas azules te reflejan.
Son horas nocturnas y añejas.
Y yo que te persigo.
Tu amor es pétalo arrancado en la corriente,
fragor del remolino.
Persigo tu poema de mañana
entre la gente,
gente y gente.
Y tú que no estás en el café con leche
ni en las palomas de la plaza;
los árboles, el arco de la avenida bulevar
tú que no estás...
...cuando camino, avanzo y te persigo
seis cuadras hacia arriba,
dos y media a la derecha
"compro oro, compro oro..."
dice un hombre sideral mientras te busco
entre los dados,
y en las pequeñas letras del periódico
el vacío.
Percibo tu cabello así ondulado
y un abrazo in finito
ojos morenos
En el horizonte fiero
lejos
lo persigo, mi amor, y allí te veo,
cerca, cerca
conmigo tu amor aunque lo busque
entre tus huellas
donde nacen los latidos.
Pervivo tu amor
así estés lejos.
Mayo y te extraño, 2018.