Que me escriben,
sus cabellos en el viento,
con cada coronar de hierbas aromáticas…
Que le escriben, nuestros torrenciales neones utópicos;
mientras el corazón, va y viene, llevado por las olas…
cuando respiramos, nuevas geometrías,
donde reconocernos más vivos.
Viendo mis cosas pasar, como una brisa,
como una filosofía de poros celestes;
y nos regresan las letras en aparejos de hormigas...
en luz de espora, o flor que ruega, padre rueda…
y mi piel, es reflejo de su piel, en caricia de montaña.
Cuando es tizón encendido, todo el pecho…
cuando somos canto, y labradores de supernova…
y los sentimientos,
se van hacia ella,
como una vistosidad de mariposas.
sus cabellos en el viento,
con cada coronar de hierbas aromáticas…
Que le escriben, nuestros torrenciales neones utópicos;
mientras el corazón, va y viene, llevado por las olas…
cuando respiramos, nuevas geometrías,
donde reconocernos más vivos.
Viendo mis cosas pasar, como una brisa,
como una filosofía de poros celestes;
y nos regresan las letras en aparejos de hormigas...
en luz de espora, o flor que ruega, padre rueda…
y mi piel, es reflejo de su piel, en caricia de montaña.
Cuando es tizón encendido, todo el pecho…
cuando somos canto, y labradores de supernova…
y los sentimientos,
se van hacia ella,
como una vistosidad de mariposas.
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