Hortus clausus

Pessoa

Moderador Foros Surrealistas.o
Miembro del equipo
Moderadores
HORTUS CLAUSUS



Como un óculo cuadrangular que se resiste a ser noche

óculo oculto tras coordenadas de silencio

allí, en vértice inaudito, te me entregabas, oh cándida,

cual paloma temerosa de la aquilina presencia.



Me llegabas cuajada con tus más bellos instrumentos de suplicio,

venías de un mundo tembloroso como reflejos de lágrimas

manabas, sí, manabas de la fuente magnífica de mi llanto

eras luna y canto, sirena desgreñada y luz de delirio.



Habitas mi huerto de pasiones deslucidas por el uso

los cipreses que lo circundan saben morir mientras cantas

fuera puede que ya sea verano pero tus ojos son fríos

y las esterlicias agitan sus puñales de colores puntiagudos.



Créeme si digo que no te odio como a una tarde aburrida

como a una canción absurda como a un paisaje otoñal

como a los fragmentados vidrios que coronan estas tapias

rechazando a los espíritus y a los vendedores de fruta.



Créeme, amor: si te dibujé disforme no fue por atroz venganza

un puro enjambre de diedros rodeado por amplias circunferencias de colores

un reflejo nacido de esos tus ojos vacíos de amor, estrangulados y yertos

era esa mi sublime visión de ti, la inefable, en mi huerto ya marchito.

gleizes04.jpg


Ilust.: Albert Gleizes. “Mujer con flores”. 1910






http://www.epdlp.com/fotos/gleizes04.jpg



Ilust.: Albert Gleizes. “Mujer con flores”. 1910
 
Última edición:
HORTUS CLAUSUS



Como un óculo cuadrangular que se resiste a ser noche

óculo oculto tras coordenadas de silencio

allí, en vértice inaudito, te me entregabas, oh cándida,

cual paloma temerosa de la aquilina presencia.



Me llegabas cuajada con tus más bellos instrumentos de suplicio,

venías de un mundo tembloroso como reflejos de lágrimas

manabas, sí, manabas de la fuente magnífica de mi llanto

eras luna y canto, sirena desgreñada y luz de delirio.



Habitas mi huerto de pasiones deslucidas por el uso

los cipreses que lo circundan saben morir mientras cantas

fuera puede que ya sea verano pero tus ojos son fríos

y las esterlicias agitan sus puñales de colores puntiagudos.



Créeme si digo que no te odio como a una tarde aburrida

como a una canción absurda como a un paisaje otoñal

como a los fragmentados vidrios que coronan estas tapias

rechazando a los espíritus y a los vendedores de fruta.



Créeme, amor: si te dibujé disforme no fue por atroz venganza

un puro enjambre de diedros rodeado por amplias circunferencias de colores

un reflejo nacido de esos tus ojos vacíos de amor, estrangulados y yertos

era esa mi sublime visión de ti, la inefable, en mi huerto ya marchito.

gleizes04.jpg


Ilust.: Albert Gleizes. “Mujer con flores”. 1910






http://www.epdlp.com/fotos/gleizes04.jpg



Ilust.: Albert Gleizes. “Mujer con flores”. 1910
exquisito poema. saluditos DESIRE
 
Bello poema y gracias por acercarme a la obra cubista de Albert Gleiz.Hay una obra de arte que se llama igual que tu título de Giulio Paolini .Un cordial saludo,SAndra.
 
Exquisito poema que llega a lo más hondo, que hermoso descubrir sus letras este día.
 
Hola, Damari (o Sandra): Me alegra comprobar que tienes una cierta sabiduría en el mundo de la creación pictórica surrealista; es una de mis preferidas. Gleizes y Metzinger son dos pintores no muy conocidos que abandonaron pronto esta corriente, por discrepancias con sus fundadores. Pero dejaron una hermosa y creativa huella. Y de ahí nace muchas veces la inspiración para escribir. Muchas gracias por tu visita que espero ver repetida. Saludos,
miguel
 
Hola, Eunice (no tan salvaje, creo). Si con este poema te he aportado alguna alegría en este día es un motivo de gran satisfacción para mi, pues esa alegría me retorna con tus palabras. Muchas gracias por tu visita y un cordial saludo,
miguel.
 
HORTUS CLAUSUS



Como un óculo cuadrangular que se resiste a ser noche

óculo oculto tras coordenadas de silencio

allí, en vértice inaudito, te me entregabas, oh cándida,

cual paloma temerosa de la aquilina presencia.



Me llegabas cuajada con tus más bellos instrumentos de suplicio,

venías de un mundo tembloroso como reflejos de lágrimas

manabas, sí, manabas de la fuente magnífica de mi llanto

eras luna y canto, sirena desgreñada y luz de delirio.



Habitas mi huerto de pasiones deslucidas por el uso

los cipreses que lo circundan saben morir mientras cantas

fuera puede que ya sea verano pero tus ojos son fríos

y las esterlicias agitan sus puñales de colores puntiagudos.



Créeme si digo que no te odio como a una tarde aburrida

como a una canción absurda como a un paisaje otoñal

como a los fragmentados vidrios que coronan estas tapias

rechazando a los espíritus y a los vendedores de fruta.



Créeme, amor: si te dibujé disforme no fue por atroz venganza

un puro enjambre de diedros rodeado por amplias circunferencias de colores

un reflejo nacido de esos tus ojos vacíos de amor, estrangulados y yertos

era esa mi sublime visión de ti, la inefable, en mi huerto ya marchito.

gleizes04.jpg


Ilust.: Albert Gleizes. “Mujer con flores”. 1910






http://www.epdlp.com/fotos/gleizes04.jpg



Ilust.: Albert Gleizes. “Mujer con flores”. 1910
BIEN, HOY ESTOY MUY IMPRESIONADA POR TU POEMA. EN SERIO. FELIZ DIA, QUE TODO VAYA BIEN. DESIRE SOLE
 
HORTUS CLAUSUS



Como un óculo cuadrangular que se resiste a ser noche

óculo oculto tras coordenadas de silencio

allí, en vértice inaudito, te me entregabas, oh cándida,

cual paloma temerosa de la aquilina presencia.



Me llegabas cuajada con tus más bellos instrumentos de suplicio,

venías de un mundo tembloroso como reflejos de lágrimas

manabas, sí, manabas de la fuente magnífica de mi llanto

eras luna y canto, sirena desgreñada y luz de delirio.



Habitas mi huerto de pasiones deslucidas por el uso

los cipreses que lo circundan saben morir mientras cantas

fuera puede que ya sea verano pero tus ojos son fríos

y las esterlicias agitan sus puñales de colores puntiagudos.



Créeme si digo que no te odio como a una tarde aburrida

como a una canción absurda como a un paisaje otoñal

como a los fragmentados vidrios que coronan estas tapias

rechazando a los espíritus y a los vendedores de fruta.



Créeme, amor: si te dibujé disforme no fue por atroz venganza

un puro enjambre de diedros rodeado por amplias circunferencias de colores

un reflejo nacido de esos tus ojos vacíos de amor, estrangulados y yertos

era esa mi sublime visión de ti, la inefable, en mi huerto ya marchito.

gleizes04.jpg


Ilust.: Albert Gleizes. “Mujer con flores”. 1910






http://www.epdlp.com/fotos/gleizes04.jpg



Ilust.: Albert Gleizes. “Mujer con flores”. 1910
HORTUS CLAUSUS



Como un óculo cuadrangular que se resiste a ser noche

óculo oculto tras coordenadas de silencio

allí, en vértice inaudito, te me entregabas, oh cándida,

cual paloma temerosa de la aquilina presencia.



Me llegabas cuajada con tus más bellos instrumentos de suplicio,

venías de un mundo tembloroso como reflejos de lágrimas

manabas, sí, manabas de la fuente magnífica de mi llanto

eras luna y canto, sirena desgreñada y luz de delirio.



Habitas mi huerto de pasiones deslucidas por el uso

los cipreses que lo circundan saben morir mientras cantas

fuera puede que ya sea verano pero tus ojos son fríos

y las esterlicias agitan sus puñales de colores puntiagudos.



Créeme si digo que no te odio como a una tarde aburrida

como a una canción absurda como a un paisaje otoñal

como a los fragmentados vidrios que coronan estas tapias

rechazando a los espíritus y a los vendedores de fruta.



Créeme, amor: si te dibujé disforme no fue por atroz venganza

un puro enjambre de diedros rodeado por amplias circunferencias de colores

un reflejo nacido de esos tus ojos vacíos de amor, estrangulados y yertos

era esa mi sublime visión de ti, la inefable, en mi huerto ya marchito.

gleizes04.jpg


Ilust.: Albert Gleizes. “Mujer con flores”. 1910






http://www.epdlp.com/fotos/gleizes04.jpg



Ilust.: Albert Gleizes. “Mujer con flores”. 1910
Las frragmentads formas del cuadro sacian ese diente para comprender
el arco supremo de ese encierro delirante. un jardin donde los pliegues
velados dejan como una materia que en embrion es escala que
se aferra a esas ilusiones sentidas. excelente la composicion.
saludos amables
 
HORTUS CLAUSUS



Como un óculo cuadrangular que se resiste a ser noche

óculo oculto tras coordenadas de silencio

allí, en vértice inaudito, te me entregabas, oh cándida,

cual paloma temerosa de la aquilina presencia.



Me llegabas cuajada con tus más bellos instrumentos de suplicio,

venías de un mundo tembloroso como reflejos de lágrimas

manabas, sí, manabas de la fuente magnífica de mi llanto

eras luna y canto, sirena desgreñada y luz de delirio.



Habitas mi huerto de pasiones deslucidas por el uso

los cipreses que lo circundan saben morir mientras cantas

fuera puede que ya sea verano pero tus ojos son fríos

y las esterlicias agitan sus puñales de colores puntiagudos.



Créeme si digo que no te odio como a una tarde aburrida

como a una canción absurda como a un paisaje otoñal

como a los fragmentados vidrios que coronan estas tapias

rechazando a los espíritus y a los vendedores de fruta.



Créeme, amor: si te dibujé disforme no fue por atroz venganza

un puro enjambre de diedros rodeado por amplias circunferencias de colores

un reflejo nacido de esos tus ojos vacíos de amor, estrangulados y yertos

era esa mi sublime visión de ti, la inefable, en mi huerto ya marchito.

gleizes04.jpg


Ilust.: Albert Gleizes. “Mujer con flores”. 1910






http://www.epdlp.com/fotos/gleizes04.jpg



Ilust.: Albert Gleizes. “Mujer con flores”. 1910

Es realmente una maravillosa y excelente lectura, la de tu obra, querido amigo Miguel, experiencia que enseña e inspira. Aplausos y felicitaciones. Un abrazo, que tengas un excelente fin de semana.
 
¿Qué tal, Desiré? Me alegra que hayas disfrutado con la lectura de este poema. Esa es la intención al publicarlo. Un cordial saludo,
miguel
GRACIAS POR TU RESPUESTA, FELIZ FIN DE SEMANA, QUE TODO ESTE BIEN. DESIRE SOLE
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba