Rei Regis Caceres
Poeta que considera el portal su segunda casa
La tarde se durmió en su cuna,
las horas avanzaron vagabundas,
el alma penante del amor ausente
de hallarla y saciar su hambruna
El céfiro primaveral urdía su piel,
la luz y sombra con su tez jugaba,
el sol besaba sus cabellos de miel
y las líricas del viento le cantaba
Tendida en la arena en ensueño,
el mar celoso de mi buena dicha
de realizar mi más amado sueño
y al fin por siempre hacerla mía
Pero la tarde fue mi confidente
la fortuna cumplió su cometido,
fue sellado con un beso ardiente
cumpliendo mi deseo prometido
las horas avanzaron vagabundas,
el alma penante del amor ausente
de hallarla y saciar su hambruna
El céfiro primaveral urdía su piel,
la luz y sombra con su tez jugaba,
el sol besaba sus cabellos de miel
y las líricas del viento le cantaba
Tendida en la arena en ensueño,
el mar celoso de mi buena dicha
de realizar mi más amado sueño
y al fin por siempre hacerla mía
Pero la tarde fue mi confidente
la fortuna cumplió su cometido,
fue sellado con un beso ardiente
cumpliendo mi deseo prometido
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