Lekiam
Poeta recién llegado
Lo que un día fue un naufrago hoy es un pirata
ayer robo vidas y oro ya en la noche se consoló con ron solo
amanecía el día, luego él como una peonza fue a rebañar las sobras de ayer,
él recordaba que antes de ser un náufrago era un canalla a la deriva de la vida, a la deriva de ella
ahora es un canalla a la deriva del azul armado con pistolas y sables
que queman y penetran, que cortan y apuñalan, que roban vidas y oro, que siembran miedo en corazones.
Se preparan para asaltar un almacén de negreros, a ojos de la Luna cometerán sus fechorías,
en el abrigo de la niebla salen victoriosos, mar adentro se confundirán entre ella y ya en lo lejos confiados echan el ancla
en alguna playa de arena blanca que pisan piratas de banderas negras como sus corazones
cantaran, bailaran y beberán y entre ellos él mira a la Luna y piensa en ella y une sus lunares con el dedo y la dibuja a ella bailando.
Hoy lo que un día fue un pirata hoy es un viejo
que sale en la noche fría a la calle solitaria morir
para verla a ella bailando en la Luna
y piensa que es que su vida fue algo triste, pero de vez en cuando rozo la alegría,
que después de tantos tesoros sus dos más preciados, la vida de ella y su vida se escapen en forma de muerte.
No supo vivir sin ella y por muy bello que parezca y eso le costó la vida y el tener la mirada puesta en la Luna.
Lo que un día fue un viejo ahora es polvo que soporta el eterno retorno.