BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Dicen que hay que creer
ciegos impulsos materiales discordantes
en la celebridad un instinto de supervivencia
derrumbados soles agostados espigas de la indiferencia
me cuesta celebrar un simple gesto
una dicha de la que no soy partícipe
una alegría que no me comunica
una infancia destruida puede más
que un siglo de ridículas gesticulaciones.
Me cuesta nombrar personas
ídolos barros ocasionales desperfectos
me cuesta amar y odiar al mismo tiempo
me cuesta derribar ídolos y no construir enseguida
otros. Es por eso
mi ciega estrella impulsiva, derroto soles,
converso lunas, tengo la semilla agraciada
por consejos hindúes.
Bendecida por la fortuna mi caliente esperma
desliza su superflua degradación sinuosa
el silente camino aparte de flores o cansancios,
y una forma de odiar más firme que el amor.
©
ciegos impulsos materiales discordantes
en la celebridad un instinto de supervivencia
derrumbados soles agostados espigas de la indiferencia
me cuesta celebrar un simple gesto
una dicha de la que no soy partícipe
una alegría que no me comunica
una infancia destruida puede más
que un siglo de ridículas gesticulaciones.
Me cuesta nombrar personas
ídolos barros ocasionales desperfectos
me cuesta amar y odiar al mismo tiempo
me cuesta derribar ídolos y no construir enseguida
otros. Es por eso
mi ciega estrella impulsiva, derroto soles,
converso lunas, tengo la semilla agraciada
por consejos hindúes.
Bendecida por la fortuna mi caliente esperma
desliza su superflua degradación sinuosa
el silente camino aparte de flores o cansancios,
y una forma de odiar más firme que el amor.
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