Dimitar
Poeta recién llegado
Noche tras noche
Contemplo las estrellas
pensando en cual de ellas
se esconde mi esperanza.
Te miro a los ojos.
Esas bellas gemas
llenas de recuerdos.
A esa ilustre puerta
que custodia tu alma.
No lo negaré,
con tus púas me damnifiqué.
Esas dolorosas espinas
formadas de piadosas mentiras.
Sin importar que suceda
no perderé el deseo,
mi hermosa
y malsana rosa.
Las heridas sanan
cuando las lágrimas se derraman.
Las cicatrices,
son solo muestras de la guerra librada.
Escondo mis emociones,
enterradas en la bruma.
Mas estas afloran
guiadas por mi pluma.
El aventajado sentimiento
se abre paso entre los versos.
Para narrar su historia,
su interminable relato.
El escrito que cuenta
la incesable búsqueda
de aquel niño que miraba las estrellas,
del bardo que cantaba a su dama.
Contemplo las estrellas
pensando en cual de ellas
se esconde mi esperanza.
Te miro a los ojos.
Esas bellas gemas
llenas de recuerdos.
A esa ilustre puerta
que custodia tu alma.
No lo negaré,
con tus púas me damnifiqué.
Esas dolorosas espinas
formadas de piadosas mentiras.
Sin importar que suceda
no perderé el deseo,
mi hermosa
y malsana rosa.
Las heridas sanan
cuando las lágrimas se derraman.
Las cicatrices,
son solo muestras de la guerra librada.
Escondo mis emociones,
enterradas en la bruma.
Mas estas afloran
guiadas por mi pluma.
El aventajado sentimiento
se abre paso entre los versos.
Para narrar su historia,
su interminable relato.
El escrito que cuenta
la incesable búsqueda
de aquel niño que miraba las estrellas,
del bardo que cantaba a su dama.