Paco Valiente
Poeta que no puede vivir sin el portal
Quiero romperlo casi todo
porque casi nada me sirve,
odio las miradas
que me sentencian sin conocerme,
no todos somos iguales,
la realidad se divide
en multitud de realidades,
no creo en nada
que quieran imponerme,
libre no soy
pero tonto tampoco,
la vida resbala por mis manos
y veo como se aceptan hechos
inaceptables porque una moral
corrompida maneja los hilos
de los latidos inevitables,
yo me escondo en mis versos,
digo que si muchas veces mintiendo
y pienso lo contrario
de lo que de mí se espera
en los círculos más ortodoxos,
las responsabilidades son venenosas,
siempre hago lo que hago
sintiendo lo que pienso,
desde joven me enseñaron
a vestir sonrisas y cadenas
a partes iguales,
ahora me río poco
y sigo preso todavía
de conductas prefabricadas,
la felicidad es un engaño,
vivir es suficiente premio
como para querer más y más siempre,
yo sé que no vine a este mundo
para acaparar riquezas
y que jamás descubriré
la razón de mi existencia,
el amor es punto y aparte,
tengo que reconocer que funciona,
que es un invento humano
que nos hace más inmortales,
siempre que amo me siento alguien,
uno más entre tantos que aman
sabiendo que quizás sea la única salida,
amar significa querer el bien del otro
por encima de cualquier cosa
y no soy nada religioso
pero eso es otra historia,
debe de ser triste no poder amar
porque si no amas nadie te querrá nunca,
a veces el amor se derrumba
como un castillo de naipes
porque a nuestro alrededor
el sufrimiento de otros nos roza
y miramos hacia otro lado,
amor que bonita palabra,
que maravillosa teoría,
que verdad más bella
si fuera cierta al ciento por ciento,
demasiadas lágrimas inocentes,
demasiadas muertes evitables,
demasiadas palabras huecas,
demasiada ambición,
demasiadas mentiras dolorosas,
sin embargo es imprescindible el amor
y yo estoy seguro que otro mundo es posible
si aprendemos a amar
en toda la extensión de la palabra,
queda mucho por querer
pero solo nosotros podemos hacerlo
si nos olvidamos de salvarnos a toda costa.
porque casi nada me sirve,
odio las miradas
que me sentencian sin conocerme,
no todos somos iguales,
la realidad se divide
en multitud de realidades,
no creo en nada
que quieran imponerme,
libre no soy
pero tonto tampoco,
la vida resbala por mis manos
y veo como se aceptan hechos
inaceptables porque una moral
corrompida maneja los hilos
de los latidos inevitables,
yo me escondo en mis versos,
digo que si muchas veces mintiendo
y pienso lo contrario
de lo que de mí se espera
en los círculos más ortodoxos,
las responsabilidades son venenosas,
siempre hago lo que hago
sintiendo lo que pienso,
desde joven me enseñaron
a vestir sonrisas y cadenas
a partes iguales,
ahora me río poco
y sigo preso todavía
de conductas prefabricadas,
la felicidad es un engaño,
vivir es suficiente premio
como para querer más y más siempre,
yo sé que no vine a este mundo
para acaparar riquezas
y que jamás descubriré
la razón de mi existencia,
el amor es punto y aparte,
tengo que reconocer que funciona,
que es un invento humano
que nos hace más inmortales,
siempre que amo me siento alguien,
uno más entre tantos que aman
sabiendo que quizás sea la única salida,
amar significa querer el bien del otro
por encima de cualquier cosa
y no soy nada religioso
pero eso es otra historia,
debe de ser triste no poder amar
porque si no amas nadie te querrá nunca,
a veces el amor se derrumba
como un castillo de naipes
porque a nuestro alrededor
el sufrimiento de otros nos roza
y miramos hacia otro lado,
amor que bonita palabra,
que maravillosa teoría,
que verdad más bella
si fuera cierta al ciento por ciento,
demasiadas lágrimas inocentes,
demasiadas muertes evitables,
demasiadas palabras huecas,
demasiada ambición,
demasiadas mentiras dolorosas,
sin embargo es imprescindible el amor
y yo estoy seguro que otro mundo es posible
si aprendemos a amar
en toda la extensión de la palabra,
queda mucho por querer
pero solo nosotros podemos hacerlo
si nos olvidamos de salvarnos a toda costa.