Rei Regis Caceres
Poeta que considera el portal su segunda casa
En mi huerto, hablé con el Amor,
me preguntó, que de mi sabes; y dije
huelo tu perfume en las gardenias
y te veo en las alas de las mariposas,
ellas libando el néctar de una flor
y por ello, veo tu faz
Te oigo en el trinar de un ruiseñor
y en el canto musical de alegre arroyo,
también en el leve murmullo de la brisa
al volar sigilosa sobre copas de los pinos,
en su viaje a toda prisa a alguna parte
y por ello, veo tu faz
En la playa oigo el canto de gaviotas,
el ruido de las olas batiendo acantilados,
el mar engulléndose el sol al horizonte
y cuando la noche proclama su reino,
en espera de la llegada de la aurora
y por ello, veo tu faz
Amor, tu reino está en todas partes,
nada se escapa de tu arrullo divino
manifiesto si se siente con el corazón,
con el alma y todos los sentidos,
permitiendo recibir tu fervor
y por ello en todas partes, veo tu faz
RR
me preguntó, que de mi sabes; y dije
huelo tu perfume en las gardenias
y te veo en las alas de las mariposas,
ellas libando el néctar de una flor
y por ello, veo tu faz
Te oigo en el trinar de un ruiseñor
y en el canto musical de alegre arroyo,
también en el leve murmullo de la brisa
al volar sigilosa sobre copas de los pinos,
en su viaje a toda prisa a alguna parte
y por ello, veo tu faz
En la playa oigo el canto de gaviotas,
el ruido de las olas batiendo acantilados,
el mar engulléndose el sol al horizonte
y cuando la noche proclama su reino,
en espera de la llegada de la aurora
y por ello, veo tu faz
Amor, tu reino está en todas partes,
nada se escapa de tu arrullo divino
manifiesto si se siente con el corazón,
con el alma y todos los sentidos,
permitiendo recibir tu fervor
y por ello en todas partes, veo tu faz
RR
Última edición: