nube blanca
Poeta que no puede vivir sin el portal
Contemplando el mar sereno,
su recuerdo le acompaña
y el amor que tanto extraña
la condena sin refreno.
Cada tarde ella regresa
a esa playa con sus olas
y entre varias caracolas,
su desvelo les confiesa.
Se marchó y no mentía
y quedó muy sola y triste,
su perfume aún persiste
en su ropa día a día.
Ancladas quedan caricias
en corales que se ensogan
y lágrimas que la ahogan
en el mar de sus justicias.
Espuma plata en sus pies
hilando un amor perdido,
el que nunca ha conocido
preguntando los porqués.
Tere B.O
28-06-2018
su recuerdo le acompaña
y el amor que tanto extraña
la condena sin refreno.
Cada tarde ella regresa
a esa playa con sus olas
y entre varias caracolas,
su desvelo les confiesa.
Se marchó y no mentía
y quedó muy sola y triste,
su perfume aún persiste
en su ropa día a día.
Ancladas quedan caricias
en corales que se ensogan
y lágrimas que la ahogan
en el mar de sus justicias.
Espuma plata en sus pies
hilando un amor perdido,
el que nunca ha conocido
preguntando los porqués.
Tere B.O
28-06-2018