Hotel de cortinas rojas

Julius 12

Poeta que considera el portal su segunda casa
aguardar es lo único plausible
y este hotel es el lugar propicio.
De pronto te perdí de vista y al
pasar a mi lado no eras tú eras
otra, eras diferente, tenías otro
porte y no me reconociste...
Alrededor todo se disloca, todo
se disuelve en desesperantes
inconsistencias...

Vivo otra vez en la irrealidad que
me condena a repetir la historia.
Este atroz proceso recomienza y
todo lo que me rodea se disuelve,
se entretiene en birlar mi cordura.
Te complace jugar a las escondidas.
Salgo. Cae esta noche lluvia intemperante.
Ligeros malestares y una especie de
repugnancia me fuerzan a buscarte.

En lugar de andar a la deriva
quisiera acunarme bajo el techo de oro,
puede que te halle a salvo en algún
paraíso
terrenal. Me hago esa ilusión.
Mientras mis zapatos se encharcan,
me cruza un pulcro mendigo. Me azoran
su prestancia y su certeza...
... Deberìamos revertir el uno por el otro
...Bed, se llama simplemente Bed...
...Bed: toma este billete y déjame seguir...
¿ Acaso soy un ídolo caído?
Suelo atesorar ideas ridículas.

Una sospecha: Bed quizá viste a mi mujer.
...¿ Puedes indicarme su paradero?
Pero Bed amoscado, se voltea y hunde su figura en la
sombría humedad.
Estoy empapado...
Retorno al Hotel cortinas rojas;
no me sorprendería que mi amada esté ya
en el cuarto, acostada aguardándome...
 
Última edición:
aguardar es lo ùnico plausible
y este hotel es el lugar propicio.
De pronto te perdì de vista y al
pasar a mi lado no eras tù eras
otra, eras diferente, tenìas otro
porte y no me reconociste...
Alrededor todo se disloca, todo
se disuelve en desesperantes
inconsistencias...

Vivo otra vez en la irrealidad que
me condena a repetir la historia.
Este atroz proceso recomienza y
todo lo que me rodea se disuelve,
se entretiene en birlar mi cordura.
Te complace jugar a las escondidas.
Salgo. Cae la noche, lluvia intemperante.
Ligeros malestares y una especie de
repugnancia me fuerzan a buscarte.

A cambio de este andar a la deriva
desearìa estar bajo un techo de oro,
puede que te halle a salvo en algùn
paraìso
terrenal. Me hago esa ilusiòn.
Mientras mis zapatos se encharcan,
me cruza un pulcro mendigo. Su prestancia
y su certeza me azoran... Deberìamos
cambiarnos el uno por el otro...Bed,
se llama Bed...Bed: toma este billete
y dèjame seguir...¿ Acaso soy un ìdolo
caìdo? Siempre atesoro ideas ridìculas.

Una sospecha: Bed quizà vio a mi mujer.
...A lo mejor me indica su paradero...
Pero Bed se aleja, se hunde en la sombra
hùmeda. Estoy empapado... Vuelvo al
Hotel cortinas rojas; no me sorprenderìa
que mi amada estè en el cuarto, acostada
aguardàndome...
El vuelo en los sentimientos se sabe cuando encumbra, pero nunca cuando bajan.
Me gusta la forma en que has desarrollado esta temática de búsqueda a la ausente
que hace perder cordura y los Puntos Cardinales te hacen dar tumbos entre esta
y las próximas calles. Es muy bello como expresas el desespero de no saber encontrar
su huella y no perder la ilusión de que esté esperándote en ese hotel de Cortinas Rojas.
Muy sentido y llegador. Muchas gracias por compartir. Muchas gracias por haber
leído mi brevedad. Buenos días Julius.
 
aguardar es lo ùnico plausible
y este hotel es el lugar propicio.
De pronto te perdì de vista y al
pasar a mi lado no eras tù eras
otra, eras diferente, tenìas otro
porte y no me reconociste...
Alrededor todo se disloca, todo
se disuelve en desesperantes
inconsistencias...

Vivo otra vez en la irrealidad que
me condena a repetir la historia.
Este atroz proceso recomienza y
todo lo que me rodea se disuelve,
se entretiene en birlar mi cordura.
Te complace jugar a las escondidas.
Salgo. Cae la noche, lluvia intemperante.
Ligeros malestares y una especie de
repugnancia me fuerzan a buscarte.

A cambio de este andar a la deriva
desearìa estar bajo un techo de oro,
puede que te halle a salvo en algùn
paraìso
terrenal. Me hago esa ilusiòn.
Mientras mis zapatos se encharcan,
me cruza un pulcro mendigo. Su prestancia
y su certeza me azoran... Deberìamos
cambiarnos el uno por el otro...Bed,
se llama Bed...Bed: toma este billete
y dèjame seguir...¿ Acaso soy un ìdolo
caìdo? Siempre atesoro ideas ridìculas.

Una sospecha: Bed quizà vio a mi mujer.
...A lo mejor me indica su paradero...
Pero Bed se aleja, se hunde en la sombra
hùmeda. Estoy empapado... Vuelvo al
Hotel cortinas rojas; no me sorprenderìa
que mi amada estè en el cuarto, acostada
aguardàndome...
Bello e interesante poema en su concepción e idea, una intensa búsqueda sobrevuela sus versos escritos con sensibilidad y firmeza, me ha gustado mucho amigo Julius. Un abrazo. Paco.
 
Gracias amigo y poeta por tu atinada apreciación; esto configura una búsqueda de formas y sentidos distintos del ser ( al menos desde mi enfoque.) Saludo fraterno,querido amigo Paco, que cruza el océano.
 
Última edición:
Estimada Elisalle, poeta y amiga, La brevedad de tu poema fue asombrosa para mí que soy un poco latoso, pero es una brevedad genial emocionalmente hablando me dejó perplejo por la profundidad; bastó un acto de amor para abarcar el mundo y eso no es para nada poco. En lo que concierne a tu comentario, el personaje ahonda en la búsqueda extraviada y singular que lo mantiene una y otra vez en vilo y hasta ahí, puedo hablar. Gracias por tu hermosa huella para mis letras. Con todo afecto y respeto, te deseo lo mejor para todos tus días. Julius
 
aguardar es lo ùnico plausible
y este hotel es el lugar propicio.
De pronto te perdì de vista y al
pasar a mi lado no eras tù eras
otra, eras diferente, tenìas otro
porte y no me reconociste...
Alrededor todo se disloca, todo
se disuelve en desesperantes
inconsistencias...

Vivo otra vez en la irrealidad que
me condena a repetir la historia.
Este atroz proceso recomienza y
todo lo que me rodea se disuelve,
se entretiene en birlar mi cordura.
Te complace jugar a las escondidas.
Salgo. Cae la noche de lluvia intemperante.
Ligeros malestares y una especie de
repugnancia me fuerzan a buscarte.

En lugar de andar a la deriva
quisiera acunarme bajo el techo de oro,
puede que te halle a salvo en algùn
paraìso
terrenal. Me hago esa ilusiòn.
Mientras mis zapatos se encharcan,
me cruza un pulcro mendigo. Me azora
su prestancia y su certeza...
... Deberìamos cambiarnos el uno por el otro
...Bed, se llama simplemente Bed...
...Bed: toma este billete y dèjame seguir...
¿ Acaso soy un ìdolo caído?
Suelo atesorar ideas ridìculas.

Una sospecha: Bed quizà viste a mi mujer.
...¿ Puedes indicarme su paradero?
Pero Bed amoscado, se voltea y hunde en la
sombra hùmeda. Estoy empapado...
Vuelvo al Hotel cortinas rojas;
no me sorprenderìa que mi amada estè ya
en el cuarto, acostada aguardàndome...
QUE INTENSO, PARA UN TANGO. FELIZ DIA POETA. DESIRE SOLE
 
Gracias estimada amiga y poeta. Retribuyo tu saludo y doy gracias con mis mejores deseos para ti. Julius.
 

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