Camy
Camelia Miranda
Urge el alma,
ya se columpia tu mirada
al asomo de la Luna,
merodea las blancas hojas
y se visten de satén y jazmines.
Las horas se mecen sin prisa,
la tenue estancia arropa los motivos,
cuando el sortilegio de tus manos
me orilla a tu querencia.
Gotean, el tornasol y la quimera,
versa el pajarillo surcando los rótulos,
satina los ponientes en cada línea
y como espuma, las coplas se deslizan
en las arenas de tu piel y la mía.
Titila la aurora,
se vierte el tintero en los labios,
comulgan los espacios al fulgor
y exclaman suavemente los epítetos
en cascada hacia la inmensidad…
Infinito el cielo,
faltan estrofas
y aún…
suspiran nuestras plumas.
(Publicado en Mundo Poesía el 18 de Julio del 2008)