Elisalle
Poetisa
Lacustre y redentora ciencia ciega
Me voy por las orillas de tus insinuaciones
Ha bastado una noche para adormecerme
en tus sedas líquidas versales amanecidos
para entregarme al placer de fémina andina
que sonríe en la nieve aunque marque el hielo.
No digas mi nombre cuando camine
alrededor de tu floresta almidón de amarillo
Resguardo tu figura cual esfinge costosa
y se abanica el arrayán con su brisa azucarada
mientras yo te veo árbol fresco del paisaje
que acumula seducción desde mi respiro.
Dile que se junten las caracolas de tu isla
con mi sangre púrpura clareada en el relieve.
Me somete tu escritura y aplasta mis letras
como frío turbión de tempestuosa calma.
Tienes ira contra mí y tu puerta no cruzo.
Las olas que ya reposan en mis pies
es la humildad con que me unges la sien
porque no debes porque no puedes por que no
Porque no es suficiente a veces con querer
Retorna a mí el sentimiento renaciente
que congelado se quedó ayer por incipiente
Faltaba la neutral caricia en la ventana
y unas cizañosas palabras de puro cariño
para despertar los dedos dormidos
y querer libar tu piel deseosa de placidez
Observo este lago como si fuera la primera vez
y pienso en tu verbo malicioso de interés.
-No estoy lista- aunque me haces linda
con todas las imperfecciones y tu forma de ser
frente al lago de sinuosas ondulaciones
Vuelvo a pensar en que volveré a querer
Bailaré en la lluvia desnuda de mujer.
Elisalle
Julio/2018
Me voy por las orillas de tus insinuaciones
Ha bastado una noche para adormecerme
en tus sedas líquidas versales amanecidos
para entregarme al placer de fémina andina
que sonríe en la nieve aunque marque el hielo.
No digas mi nombre cuando camine
alrededor de tu floresta almidón de amarillo
Resguardo tu figura cual esfinge costosa
y se abanica el arrayán con su brisa azucarada
mientras yo te veo árbol fresco del paisaje
que acumula seducción desde mi respiro.
Dile que se junten las caracolas de tu isla
con mi sangre púrpura clareada en el relieve.
Me somete tu escritura y aplasta mis letras
como frío turbión de tempestuosa calma.
Tienes ira contra mí y tu puerta no cruzo.
Las olas que ya reposan en mis pies
es la humildad con que me unges la sien
porque no debes porque no puedes por que no
Porque no es suficiente a veces con querer
Retorna a mí el sentimiento renaciente
que congelado se quedó ayer por incipiente
Faltaba la neutral caricia en la ventana
y unas cizañosas palabras de puro cariño
para despertar los dedos dormidos
y querer libar tu piel deseosa de placidez
Observo este lago como si fuera la primera vez
y pienso en tu verbo malicioso de interés.
-No estoy lista- aunque me haces linda
con todas las imperfecciones y tu forma de ser
frente al lago de sinuosas ondulaciones
Vuelvo a pensar en que volveré a querer
Bailaré en la lluvia desnuda de mujer.
Elisalle
Julio/2018