Luis Adolfo
Poeta que considera el portal su segunda casa
Los poemas de amor
ya no se llevan;
no está bien visto
entre poetas
escribir de mariposas;
el ruiseñor
murió
en las manos frías
de Darío,
la luna
ya no peta,
el mar, la mar
de Alberti,
ya no tiene un bardo que la cante;
y los ojos,
¡ay los ojos!,
se volaron
con
el alma de Neruda.
Pero no todo está perdido;
acaso
no hay lírica,
por ejemplo:
¿en el carril de bicis
de mi barrio
construido
hace ocho meses
por el que aún
no ha transitado
siquiera
una sola bicicleta?,
¿un pájaro
corrupto
sentado
en un escaño
trasteando con su móvil?,
¿el amor televisado?,
¿un edredoning?,
¿una tertulia
en un bar de un Carrefour
sito
en un polígono industrial
a las afueras de la urbe?,
¿el brillo
de un pearcing
que
refulge
en
el punto
más al Este
de una ceja,
apenas dibujada?;
¿un especial
de OT
visto
en
la tele
de un bar,
medio borracho?
Si Lorca levantara la cabeza,
volvería a escribir unos poemas cojonudos;
se me ocurre algún ejemplo:
escribir sobre una monja
surfeando
las costas de Algeciras;
quizás,
un soneto de amor
para Marge Simpson.
No digo ya: si regresara
Don Ramón Gómez de la Serna.
ya no se llevan;
no está bien visto
entre poetas
escribir de mariposas;
el ruiseñor
murió
en las manos frías
de Darío,
la luna
ya no peta,
el mar, la mar
de Alberti,
ya no tiene un bardo que la cante;
y los ojos,
¡ay los ojos!,
se volaron
con
el alma de Neruda.
Pero no todo está perdido;
acaso
no hay lírica,
por ejemplo:
¿en el carril de bicis
de mi barrio
construido
hace ocho meses
por el que aún
no ha transitado
siquiera
una sola bicicleta?,
¿un pájaro
corrupto
sentado
en un escaño
trasteando con su móvil?,
¿el amor televisado?,
¿un edredoning?,
¿una tertulia
en un bar de un Carrefour
sito
en un polígono industrial
a las afueras de la urbe?,
¿el brillo
de un pearcing
que
refulge
en
el punto
más al Este
de una ceja,
apenas dibujada?;
¿un especial
de OT
visto
en
la tele
de un bar,
medio borracho?
Si Lorca levantara la cabeza,
volvería a escribir unos poemas cojonudos;
se me ocurre algún ejemplo:
escribir sobre una monja
surfeando
las costas de Algeciras;
quizás,
un soneto de amor
para Marge Simpson.
No digo ya: si regresara
Don Ramón Gómez de la Serna.