Siempre te amé

Pincoya76

Leyenda de mar.
Siempre te amé

Hay un rumor de olas quebradas
mi silueta de niebla siempre te buscó como mi boca a tu beso.


Viajaron mis nubes blancas que como pañuelos hicieron bandera
y patria .


Te amé desde siempre, tras la ventana mojada de mi aliento donde mil veces escribí tu nombre.

Inumerables latidos del corazón mío se quedaron en la estación del olvido y del silencio.
En palabras que sucumbieron al polvo de mis huesos.

Desde siempre te amé y mi lengua era una guerra de lirios de fuego que no te tocaron.


Luego vinieron los muchos inviernos en donde el agua se fundió en la raíz de nuestra historia.


Mis pies siguieron las huellas de las gaviotas y aún así no te encontré pero la única verdad la trae el viento por la tarde cuando me besa la cara y vuelvo a imaginar tu beso de río en mi desértica garganta.


Sigo aquí en mi naufragio insular
Amando tus ojos ausentes, tu risa de música, tu cuerpo que es mi templo.
 
Qué hermoso final:
"Amando tus ojos ausentes, tu risa de música, tu cuerpo que es mi templo."
Y qué puede haber más sagrado que la simbología de un templo, excelente forma
de versar, da gusto elevar la voz y recitar tu poema, querida Naty... te dejo mis sa-
ludos antes de retirarme. Un abrazo compañera, te saluda:
 
Sentidas letras con un ansiado reclamo de ser verdad en el alma aunque la ausencia sea un velo que cubra con su tristeza. Un cordial saludo. Con mis mejores deseos para tu existencia. Hasta pronto.
 
Siempre te amé

Hay un rumor de olas quebradas
mi silueta de niebla siempre te buscó como mi boca a tu beso.


Viajaron mis nubes blancas que como pañuelos hicieron bandera
y patria .


Te amé desde siempre, tras la ventana mojada de mi aliento donde mil veces escribí tu nombre.

Inumerables latidos del corazón mío se quedaron en la estación del olvido y del silencio.
En palabras que sucumbieron al polvo de mis huesos.

Desde siempre te amé y mi lengua era una guerra de lirios de fuego que no te tocaron.


Luego vinieron los muchos inviernos en donde el agua se fundió en la raíz de nuestra historia.


Mis pies siguieron las huellas de las gaviotas y aún así no te encontré pero la única verdad la trae el viento por la tarde cuando me besa la cara y vuelvo a imaginar tu beso de río en mi desértica garganta.


Sigo aquí en mi naufragio insular
Amando tus ojos ausentes, tu risa de música, tu cuerpo que es mi templo.
Hay amores infinitos que son para siempre, los recuerdo solo hacen que alimentarlos sin remedio. Muy bello poema amiga Pincoya. Paco.
 
Desde siempre te amé y mi lengua era una guerra de lirios de fuego que no te tocaron.


Esta línea que te cito es sublime, y el poema me habla de una intensidad genuina, femenina, profunda que convierte a la lectura en un placer.
Cada día estás trayendo un tema más lindo, felicitaciones.
Un abrazo.
 
El recuerdo reconoce que sigue amando, un mar abierto de pasión, con valentía la historia va contando,
y los versos van formando imágenes de inspiración. Un placer estar en tus letras.
Un gran saludo cordial desde Venezuela.
Muchas gracias poeta por tu apreciación a mis letras.
Te envío un fuerte abrazo hasta tu Venezuela.
 
Qué hermoso final:
"Amando tus ojos ausentes, tu risa de música, tu cuerpo que es mi templo."
Y qué puede haber más sagrado que la simbología de un templo, excelente forma
de versar, da gusto elevar la voz y recitar tu poema, querida Naty... te dejo mis sa-
ludos antes de retirarme. Un abrazo compañera, te saluda:
Gracias gitano, tienes el arte de desmenuzar tan bien mis letras que me pone feliz que estés aquí.
Abrazos insulares para ti.
 
Siempre te amé

Hay un rumor de olas quebradas
mi silueta de niebla siempre te buscó como mi boca a tu beso.


Viajaron mis nubes blancas que como pañuelos hicieron bandera
y patria .


Te amé desde siempre, tras la ventana mojada de mi aliento donde mil veces escribí tu nombre.

Inumerables latidos del corazón mío se quedaron en la estación del olvido y del silencio.
En palabras que sucumbieron al polvo de mis huesos.

Desde siempre te amé y mi lengua era una guerra de lirios de fuego que no te tocaron.


Luego vinieron los muchos inviernos en donde el agua se fundió en la raíz de nuestra historia.


Mis pies siguieron las huellas de las gaviotas y aún así no te encontré pero la única verdad la trae el viento por la tarde cuando me besa la cara y vuelvo a imaginar tu beso de río en mi desértica garganta.


Sigo aquí en mi naufragio insular
Amando tus ojos ausentes, tu risa de música, tu cuerpo que es mi templo.
Me encantó !!
 
Siempre te amé

Hay un rumor de olas quebradas
mi silueta de niebla siempre te buscó como mi boca a tu beso.


Viajaron mis nubes blancas que como pañuelos hicieron bandera
y patria .


Te amé desde siempre, tras la ventana mojada de mi aliento donde mil veces escribí tu nombre.

Inumerables latidos del corazón mío se quedaron en la estación del olvido y del silencio.
En palabras que sucumbieron al polvo de mis huesos.

Desde siempre te amé y mi lengua era una guerra de lirios de fuego que no te tocaron.


Luego vinieron los muchos inviernos en donde el agua se fundió en la raíz de nuestra historia.


Mis pies siguieron las huellas de las gaviotas y aún así no te encontré pero la única verdad la trae el viento por la tarde cuando me besa la cara y vuelvo a imaginar tu beso de río en mi desértica garganta.


Sigo aquí en mi naufragio insular
Amando tus ojos ausentes, tu risa de música, tu cuerpo que es mi templo.
Hermosas tus letras mi niña bella.
El amor tiene esa especial forma de envolvernos de todas las formas posibles, hasta en la insondable vacuidad adheriéndonos en un para siempre....
Un abrazo grande
Camelia
 
Siempre te amé

Hay un rumor de olas quebradas
mi silueta de niebla siempre te buscó como mi boca a tu beso.


Viajaron mis nubes blancas que como pañuelos hicieron bandera
y patria .


Te amé desde siempre, tras la ventana mojada de mi aliento donde mil veces escribí tu nombre.

Inumerables latidos del corazón mío se quedaron en la estación del olvido y del silencio.
En palabras que sucumbieron al polvo de mis huesos.

Desde siempre te amé y mi lengua era una guerra de lirios de fuego que no te tocaron.


Luego vinieron los muchos inviernos en donde el agua se fundió en la raíz de nuestra historia.


Mis pies siguieron las huellas de las gaviotas y aún así no te encontré pero la única verdad la trae el viento por la tarde cuando me besa la cara y vuelvo a imaginar tu beso de río en mi desértica garganta.


Sigo aquí en mi naufragio insular
Amando tus ojos ausentes, tu risa de música, tu cuerpo que es mi templo.
Hay una sed muy grande de él, tan grande como tu esperanza. Saludos cordiales, Pincoya.
 
Siempre te amé

Hay un rumor de olas quebradas
mi silueta de niebla siempre te buscó como mi boca a tu beso.


Viajaron mis nubes blancas que como pañuelos hicieron bandera
y patria .


Te amé desde siempre, tras la ventana mojada de mi aliento donde mil veces escribí tu nombre.

Inumerables latidos del corazón mío se quedaron en la estación del olvido y del silencio.
En palabras que sucumbieron al polvo de mis huesos.

Desde siempre te amé y mi lengua era una guerra de lirios de fuego que no te tocaron.


Luego vinieron los muchos inviernos en donde el agua se fundió en la raíz de nuestra historia.


Mis pies siguieron las huellas de las gaviotas y aún así no te encontré pero la única verdad la trae el viento por la tarde cuando me besa la cara y vuelvo a imaginar tu beso de río en mi desértica garganta.


Sigo aquí en mi naufragio insular
Amando tus ojos ausentes, tu risa de música, tu cuerpo que es mi templo.

¡Uuufff! que hermosa inspiración Pincoya, ha sido fácil ser protagonista en esos paisajes y asumir el rol de tus versos.
Me gusto...sin remedio me gusto, un abrazo.
 
Siempre te amé

Hay un rumor de olas quebradas
mi silueta de niebla siempre te buscó como mi boca a tu beso.


Viajaron mis nubes blancas que como pañuelos hicieron bandera
y patria .


Te amé desde siempre, tras la ventana mojada de mi aliento donde mil veces escribí tu nombre.

Inumerables latidos del corazón mío se quedaron en la estación del olvido y del silencio.
En palabras que sucumbieron al polvo de mis huesos.

Desde siempre te amé y mi lengua era una guerra de lirios de fuego que no te tocaron.


Luego vinieron los muchos inviernos en donde el agua se fundió en la raíz de nuestra historia.


Mis pies siguieron las huellas de las gaviotas y aún así no te encontré pero la única verdad la trae el viento por la tarde cuando me besa la cara y vuelvo a imaginar tu beso de río en mi desértica garganta.


Sigo aquí en mi naufragio insular
Amando tus ojos ausentes, tu risa de música, tu cuerpo que es mi templo.

Excelentes y atractivos versos nos regalas amiga poeta.
Es un placer seguir tu obra y disfrutar de la inspiración poética de tu pluma.
Un eterno abrazo desde los cielos de este halcón.
 

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