Camy
Camelia Miranda
Jubiloso se levanta el día y posa suave su nirvana copla sobre una rosa,
un caminito de hormigas, un gorrión y mágicamente hace danzar a las espigas,
nítido a su esbelto sitial que habla del rumor de los árboles y el silbido del viento,
idílico con sus sabios relojes lloviendo cristales níveos sobre tejados rojos y farolas,
ornando con su geometría, las ventanas, la cálida infusión de las letras y el entusiasmo de las estufas.
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