Reyes de ajedrez.
Las dentelladas a colores, proponen…afilados los sentidos, en nuestros sentires;
se declaran los reyes, de nuestro ajedrez… al furor de zarzamoras.
Los alumnos, por las efervescencias y los remolinos de tu revolución;
donde la mente, es de estómago y enredadera…
tras esos ímpetus, los horizontes de aureolas y las ciudades de parques canela.
Habitación.
En tu habitación de volcanes... relevando el pecho al fuego…
el calco de tu respiración, que convence a los dragones pacientes.
Por la piel de un rumor, musgoso y primitivo…
la entrelazada meditación de los árboles...
las voces de niños, en los cauces de noche,
y tus pensamientos entrando como torrentes.
Terrazas.
Jazmín es camino, y juventud por ecos de pedrería y castañuelas…
yo soy reflejo, y acierto dactilar de la salamanquesa.
Atmósferas de las terrazas
y exuberancias azuladas con los duendes de la noche.
Los amigos que juegan, por alguna orilla de tortugas,
y una inmensidad de calmas sobre cascadas de café.
Las dentelladas a colores, proponen…afilados los sentidos, en nuestros sentires;
se declaran los reyes, de nuestro ajedrez… al furor de zarzamoras.
Los alumnos, por las efervescencias y los remolinos de tu revolución;
donde la mente, es de estómago y enredadera…
tras esos ímpetus, los horizontes de aureolas y las ciudades de parques canela.
Habitación.
En tu habitación de volcanes... relevando el pecho al fuego…
el calco de tu respiración, que convence a los dragones pacientes.
Por la piel de un rumor, musgoso y primitivo…
la entrelazada meditación de los árboles...
las voces de niños, en los cauces de noche,
y tus pensamientos entrando como torrentes.
Terrazas.
Jazmín es camino, y juventud por ecos de pedrería y castañuelas…
yo soy reflejo, y acierto dactilar de la salamanquesa.
Atmósferas de las terrazas
y exuberancias azuladas con los duendes de la noche.
Los amigos que juegan, por alguna orilla de tortugas,
y una inmensidad de calmas sobre cascadas de café.