Si pudiera suplir con amor, lo que no puedo darte…
Si esos anhelos nuestros, tuvieran esa consistencia, y realmente volaran…
si respiráramos todo ese aire, por mil ventanas abiertas, caribe.
Cuando nos lleva y nos trae, el bólido emplumado;
y los quijotes llegan al hombre, nacidos de un huevo.
Si quiere ser nuestro corazón, un nuevo cauce,
de tan azules corrientes, eléctricas o espirituales.
Y quisiéramos inundar, esos peculiares estilos, de palabra desbordando la palabra.
Cuando nos dicen, que desde ahora, es más rompiente la voz…
y esos encaprichados oleajes, los ojos,
cuando las rosas, anuncian sus rostros.