marcelo_caballero_79
Exp..
Me encuentro contemplando tu sueño,
rogando a tus santos que no te lleven de mi lado,
llorando lagrimas de sangre, voy sintiendo tu despedida,
como duele la razón de saber que esta enfermedad no da tregua.
Acaricio tus suaves cabellos negros,
seco las gotas que caen de tu frente,
te hablo despacio en tus oídos, por favor princesa no te vayas todavía,
como duele ver esta sala de hospital............tu no perteneces aquí.
Por Dios escucha mis palabras,
yo te necesito todavía,
mi corazón no te olvido,
duele saber que quizás no te lo podré decir.
Enséñame la fuerza que siempre esta contigo,
abre tus ojitos marrones eso que me dejan hipnotizado,
muéstrame su brillo eterno,
como duele verte postrada a esa cama extraña.
De repente te comienzas a quejar,
la alegría invade mi cuerpo, tomo tus manos
y las ganas de llorar no me preocupan, pero de repente dices su nombre,
como duele cuidarte cuando lo primero que quieres es a el.
Veo tus ojos sin palabras me quede princesa ante ti,
al verte sonreír se me olvida la tristeza de no ser el primero que nombra tus labios,
que importa todo, si yo te sigo amando y lo único que me importa es verte feliz,
como duele admitirlo que eso es la realidad.
Dedicada al ángel que me protege y me ha robado el corazon
rogando a tus santos que no te lleven de mi lado,
llorando lagrimas de sangre, voy sintiendo tu despedida,
como duele la razón de saber que esta enfermedad no da tregua.
Acaricio tus suaves cabellos negros,
seco las gotas que caen de tu frente,
te hablo despacio en tus oídos, por favor princesa no te vayas todavía,
como duele ver esta sala de hospital............tu no perteneces aquí.
Por Dios escucha mis palabras,
yo te necesito todavía,
mi corazón no te olvido,
duele saber que quizás no te lo podré decir.
Enséñame la fuerza que siempre esta contigo,
abre tus ojitos marrones eso que me dejan hipnotizado,
muéstrame su brillo eterno,
como duele verte postrada a esa cama extraña.
De repente te comienzas a quejar,
la alegría invade mi cuerpo, tomo tus manos
y las ganas de llorar no me preocupan, pero de repente dices su nombre,
como duele cuidarte cuando lo primero que quieres es a el.
Veo tus ojos sin palabras me quede princesa ante ti,
al verte sonreír se me olvida la tristeza de no ser el primero que nombra tus labios,
que importa todo, si yo te sigo amando y lo único que me importa es verte feliz,
como duele admitirlo que eso es la realidad.
Dedicada al ángel que me protege y me ha robado el corazon