Mujer Morena
Poeta asiduo al portal
Espera,
cierra los ojos que sigue lloviendo afuera
vuelve a mis brazos,
no tengas prisa,
imagina que la madrugada nunca termina.
Reestrenemos las caricias
una a una,
sin hablar, sin pensar, sin detenernos;
que se escuche solamente
el goteo en la ventana,
el roce bajo la sábana,
la ansiedad que exhorta a nuestros cuerpos
a vivir esta entrega enardecida.
De tus labios brotará el tibio aliento
a fundirse con ritmo de mi cuerpo
que devuelve con el tacto, la ternura
que sembraste con la punta de tus dedos.
cierra los ojos que sigue lloviendo afuera
vuelve a mis brazos,
no tengas prisa,
imagina que la madrugada nunca termina.
Reestrenemos las caricias
una a una,
sin hablar, sin pensar, sin detenernos;
que se escuche solamente
el goteo en la ventana,
el roce bajo la sábana,
la ansiedad que exhorta a nuestros cuerpos
a vivir esta entrega enardecida.
De tus labios brotará el tibio aliento
a fundirse con ritmo de mi cuerpo
que devuelve con el tacto, la ternura
que sembraste con la punta de tus dedos.