Fernando Oviedo
Mirando el cenit de hace medio día.
Encontrome sobre apoltronada bullanga de azotaina y aporreo, apabullado en griterío, fila de incontables palabrejas, en impronta de parrafada sórdida: allí tus ojos de rebalse de vida, dúo de concierto finito, de reojo inspiro de hipnosis: mar, formarás aún más barullos y su séquito de dianas, caleidoscopio, mundillo de calores, sanía de rondeles hecho escultura efímera. Algún día sabrás lo que es la vida.
Última edición: