migueldejuanes
Poeta recién llegado
En esta noche
Recuérdame esta noche
por un instante.
Deja que los iris se encuentren
donde los sueños duermen,
donde suspira el aliento
roto y que, a intervalos, vahído
nos enfrente.
Déjame a tu cintura asido,
arrullado, en singular lance
que todo mi cuerpo empape
el cauce de tus misterios
de parte a parte.
No me dejes sin tus manos,
trepa con las uñas mi espalda,
hiriendo, de amor sangrada
del hombro a los costados;
no las apartes.
Arrástrame con tu boca,
boca con boca a solas,
con los labios enmedio.
La lengua toca silencio,
flamea y provoca.
Recuérdame esta noche
por un instante
que tengo que contarte
la memoria que dejaste,
sin piedad, en el hombre
que habita los bosques
donde pasea tu imagen.
Recuérdame esta noche
por un instante.
Deja que los iris se encuentren
donde los sueños duermen,
donde suspira el aliento
roto y que, a intervalos, vahído
nos enfrente.
Déjame a tu cintura asido,
arrullado, en singular lance
que todo mi cuerpo empape
el cauce de tus misterios
de parte a parte.
No me dejes sin tus manos,
trepa con las uñas mi espalda,
hiriendo, de amor sangrada
del hombro a los costados;
no las apartes.
Arrástrame con tu boca,
boca con boca a solas,
con los labios enmedio.
La lengua toca silencio,
flamea y provoca.
Recuérdame esta noche
por un instante
que tengo que contarte
la memoria que dejaste,
sin piedad, en el hombre
que habita los bosques
donde pasea tu imagen.