Sanmar
Poeta recién llegado
Tenía corazón de rey y construyó con esfuerzo
un castillo que nadie antes había visto
con bellas fuentes y jardines inmensos
comparable a un lugar en el paraíso.
Y cuando creía que nada podía faltarle
le cegó una luz intensa y brillante.
Reflejos de luna azul en un estanque
dentro de unos ojos penetrantes.
Imaginó mil maneras de acercarse a ella
pensó en hacer realidad una leyenda
que el amor les uniese para siempre
y ser felices sin más, tejer su suerte.
Pero ella era una hija de la luna llena,
su hogar teñiría de oscuridad eterna.
Los jardines morirían sin la luz del día
por amar sin remedio a quién no debía.
Tenía el mundo en sus manos,
el respeto de los suyos,
pero nada era demasiado
y sentía el corazón en un puño.
De noche se sumergió bajo una cascada
para habitar el mundo de su amada,
pero él era un hijo de la madre tierra
y lo devolvió a la orilla para que no muriera.
Dicen que se pasó la vida entera
observando el fluir del agua clara
en busca de reflejos de luna llena
en esos ojos que tanto amaba.
un castillo que nadie antes había visto
con bellas fuentes y jardines inmensos
comparable a un lugar en el paraíso.
Y cuando creía que nada podía faltarle
le cegó una luz intensa y brillante.
Reflejos de luna azul en un estanque
dentro de unos ojos penetrantes.
Imaginó mil maneras de acercarse a ella
pensó en hacer realidad una leyenda
que el amor les uniese para siempre
y ser felices sin más, tejer su suerte.
Pero ella era una hija de la luna llena,
su hogar teñiría de oscuridad eterna.
Los jardines morirían sin la luz del día
por amar sin remedio a quién no debía.
Tenía el mundo en sus manos,
el respeto de los suyos,
pero nada era demasiado
y sentía el corazón en un puño.
De noche se sumergió bajo una cascada
para habitar el mundo de su amada,
pero él era un hijo de la madre tierra
y lo devolvió a la orilla para que no muriera.
Dicen que se pasó la vida entera
observando el fluir del agua clara
en busca de reflejos de luna llena
en esos ojos que tanto amaba.