BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
¿Acaso ando escondiéndome
o acaso ando rezando por los rincones
o adoquinando el cielo con parches?
¿Acaso ando metiendo prisa a los ángeles
acaso ando obstruyendo el paso de los ejércitos
o quizás ando maldiciendo cada día
que no estamos juntos en el mundo?
¿Acaso me gustó nunca despedirme con ruido,
con ruido de trompetas y fanfarrias, o me gustó
alguna vez subirme a la parra o andar cosechando
el humo blanco del jardín de la esperanza?
¿Persigo acaso la estela de tu barco hundido,
la cola del cometa por donde pasa tu falda,
el radio de la bicicleta que juntos no supimos
reparar?
¿O ando desgañitándome, metido en jaleos o en apuros,
quitándole el sombrero a los aleros de los tejados?
©
o acaso ando rezando por los rincones
o adoquinando el cielo con parches?
¿Acaso ando metiendo prisa a los ángeles
acaso ando obstruyendo el paso de los ejércitos
o quizás ando maldiciendo cada día
que no estamos juntos en el mundo?
¿Acaso me gustó nunca despedirme con ruido,
con ruido de trompetas y fanfarrias, o me gustó
alguna vez subirme a la parra o andar cosechando
el humo blanco del jardín de la esperanza?
¿Persigo acaso la estela de tu barco hundido,
la cola del cometa por donde pasa tu falda,
el radio de la bicicleta que juntos no supimos
reparar?
¿O ando desgañitándome, metido en jaleos o en apuros,
quitándole el sombrero a los aleros de los tejados?
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