Acaso lleguéis por los columpios de ángeles
o por los diarios surrealistas
con la rotación de ese reloj
donde un libro se escondía dentro de otro libro
mientras los leones incubaban el huevo de esa ave histórica
y las bandadas de cisnes emergen de los parques oníricos
Con los seres de ondas y las confidencias
sobrevolando con los motores de la canción
con las sílabas de los inciensos e inaprensibles verbos
un mar de transcendencias
donde se convocan impetuosas las playas
acaso un nuevo ojo abierto en las frentes de nebulosas y tangos
para venir a pasear por esa ciudad de caprichos sellados
como te reinventa el sombrero
su rincón de helechos cafeteros
sus guitarras de raíces de colores
id con ellos aves del iris
divinamente por los portales de la comedia
tomar de la mano a Dulcinea
liberarla de otro absurdo.
o por los diarios surrealistas
con la rotación de ese reloj
donde un libro se escondía dentro de otro libro
mientras los leones incubaban el huevo de esa ave histórica
y las bandadas de cisnes emergen de los parques oníricos
Con los seres de ondas y las confidencias
sobrevolando con los motores de la canción
con las sílabas de los inciensos e inaprensibles verbos
un mar de transcendencias
donde se convocan impetuosas las playas
acaso un nuevo ojo abierto en las frentes de nebulosas y tangos
para venir a pasear por esa ciudad de caprichos sellados
como te reinventa el sombrero
su rincón de helechos cafeteros
sus guitarras de raíces de colores
id con ellos aves del iris
divinamente por los portales de la comedia
tomar de la mano a Dulcinea
liberarla de otro absurdo.