LuKaS
L'enfant terrible
Ella siempre estaba a mi lado,
nos tomábamos de la mano;
parados al borde del abismo.
Me gustaba hacerla sentir segura,
ella hacía lo mismo conmigo.
Soñaba con salvarla
de todos los peligros.
Probablemente necesite ser salvado.
No es lo mismo caer,
que caer enamorado.
No lo es buscarla a mi lado,
que tener que mirar atrás,
para ver si sigue ahí.
Pasó el tiempo.
Aún me siento vacío;
cayendo, sin alas,
sin ropa, con frío,
sin alma, sin besos,
sin amor, sin motivo,
con dolor, con olvido,
sin voz y sin vos,
como si no encontrara el piso.
Pero a veces me siento vivo;
escucho un poco de su voz,
cuando el viento quiere traerla.
Y está en todos lados,
quisiera cegarme, mirar al sol,
pero ella siempre fue mis ojos.
Me siento pertenecer a ningún lado,
a ningún lado más que a sus brazos.
Es solo que, no lo sé...
no sé qué ni cuando.
Acaso si fuera mi consciencia,
mi ángel guardián, mi infinito,
mi pensamiento, un ser eterno,
o algo simplemente incomprensible.
Y lo es todo y lo ha sido.
Y yo que me siento atrapado
en algo tan burdo como el dinero,
en algo tan bajo como el miedo,
preocupado de que llueva el Jueves.
Tan libre, tan limitado;
no tengo la fórmula del mundo,
solo tengo sus ojos,
tengo su rostro delicado;
y nunca puedo, nunca dejo de pensarlos.
Son los que me mantienen vivo,
acá, en el borde de este abismo,
mientras sigo cayendo, cayendo enamorado.

nos tomábamos de la mano;
parados al borde del abismo.
Me gustaba hacerla sentir segura,
ella hacía lo mismo conmigo.
Soñaba con salvarla
de todos los peligros.
Probablemente necesite ser salvado.
No es lo mismo caer,
que caer enamorado.
No lo es buscarla a mi lado,
que tener que mirar atrás,
para ver si sigue ahí.
Pasó el tiempo.
Aún me siento vacío;
cayendo, sin alas,
sin ropa, con frío,
sin alma, sin besos,
sin amor, sin motivo,
con dolor, con olvido,
sin voz y sin vos,
como si no encontrara el piso.
Pero a veces me siento vivo;
escucho un poco de su voz,
cuando el viento quiere traerla.
Y está en todos lados,
quisiera cegarme, mirar al sol,
pero ella siempre fue mis ojos.
Me siento pertenecer a ningún lado,
a ningún lado más que a sus brazos.
Es solo que, no lo sé...
no sé qué ni cuando.
Acaso si fuera mi consciencia,
mi ángel guardián, mi infinito,
mi pensamiento, un ser eterno,
o algo simplemente incomprensible.
Y lo es todo y lo ha sido.
Y yo que me siento atrapado
en algo tan burdo como el dinero,
en algo tan bajo como el miedo,
preocupado de que llueva el Jueves.
Tan libre, tan limitado;
no tengo la fórmula del mundo,
solo tengo sus ojos,
tengo su rostro delicado;
y nunca puedo, nunca dejo de pensarlos.
Son los que me mantienen vivo,
acá, en el borde de este abismo,
mientras sigo cayendo, cayendo enamorado.

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