coral
Una dama muy querida en esta casa.
xxxxxxx
Esta noche no cuento las horas,
para ver que resulta del tiempo,
para ver que resulta del tiempo,
sólo sé que de mucho contarlas,
se quedaron dormidos los vientos.
se quedaron dormidos los vientos.
¡Ay! amor... cuanto te soñaba,
con aquellas caricias de dulces palabras,
que enredaran poco a poco mi alma
envolviéndola en cintas de agua,
con nudillos dorados, amarrados al alba.
que enredaran poco a poco mi alma
envolviéndola en cintas de agua,
con nudillos dorados, amarrados al alba.
¡Ay! amor... con un suave hormigueo,
en la piel la textura de besos,
de unos labios con sabor a vino sagrado
¡que dejaron sangrando mi pecho!
de unos labios con sabor a vino sagrado
¡que dejaron sangrando mi pecho!
¡Ay! amor... cuanto te agradezco,
la grandeza de haberme dejado:
cuatro espigas de trigo surcando mi campo,
¡que se yerguen cuando pasa el viento!
cuatro espigas de trigo surcando mi campo,
¡que se yerguen cuando pasa el viento!
Amor primaveral, cuna mis brazos,
meciendo entre rondas... la luz de mis ojos,
musical poema, letras de mis libros,
sueños de mi vida, mis fieles testigos,
son mis cuatro espigas doradas de trigo;
musical poema, letras de mis libros,
sueños de mi vida, mis fieles testigos,
son mis cuatro espigas doradas de trigo;
mi elíxir de vida en manos de niña,
mis besos de almíbar, suspiros envueltos
en sedas y armiño, son mi dulce abrigo,
capullos cuidados, con llanto en mi alma
mis sienes plagadas con hilos de plata,
meciendo hoy mis brazos, sin cunas
de niños, mirando el reloj, esperando el alba.
en sedas y armiño, son mi dulce abrigo,
capullos cuidados, con llanto en mi alma
mis sienes plagadas con hilos de plata,
meciendo hoy mis brazos, sin cunas
de niños, mirando el reloj, esperando el alba.
Prudencia arenas
Coral
Última edición:
::