No supe cómo, nunca me pregunté...

Lyda_de_Jerico

Poeta recién llegado
¿Qué sería, pues, de nosotros, sin la ayuda de lo que no existe?
Breve epístola sobre el mito” Paul Valéry.

No supe cómo, nunca me pregunté...

No supe cómo, nunca me pregunté...
por qué amándote tanto, de tí me alejé.

Recuerdo aquel día en la facultad
cuando me esperabas y, tardé en llegar,
tú me mirabas sin comprender
qué le ocurría a este ser, a mi ser.
Aún entre los árboles percibo tu risa
como si fuera el canto de la brisa,
esa suave brisa que me despeinaba
mientras mis cabellos, como aves volaban
y sobre la hierba en tu cuerpo se enredaban.
No supe cómo, nunca me pregunté
sí contigo al amor desperté,
sí fueron tantos caminos
codo a codo los dos,
sí prometimos jamás decir adiós.
Aún en la noche me llega tu voz
esa voz que cantaba revolución,
esos sueños tuyos del mundo cambiar,
esas palabras que al alma arañaban,
palabras que herían y pregonaban:
"con versos no se alcanza la paz".
No supe cómo, nunca me pregunté...
por qué ya no eras tú, tampoco lo averigüé
y aunque no compartía tus utopías,
hablaba de amor en los poemas que escribía,
nada me importaba, a pesar de nuestro afecto
no era todo tan perfecto, pero así te quería.
No supe cómo, nunca me pregunté...
por qué dejé que llegara el desencanto
con toda su aflicción y su llanto
a invadir con su tristeza lo que una vez añore,
a llevarse lentamente los sueños que soñé.
Amor mío, nunca dijimos adiós
pero el destino no quiso jamás
nuestros caminos volver a juntar,
y en la distancia que todo alejó,
se perdieron los besos, mis sueños y vos.
No supe cómo, nunca me pregunté...
Lyda de Jericó
 
¿Qué sería, pues, de nosotros, sin la ayuda de lo que no existe?
Breve epístola sobre el mito” Paul Valéry.

No supe cómo, nunca me pregunté...

No supe cómo, nunca me pregunté...
por qué amándote tanto, de tí me alejé.

Recuerdo aquel día en la facultad
cuando me esperabas y, tardé en llegar,
tú me mirabas sin comprender
qué le ocurría a este ser, a mi ser.
Aún entre los árboles percibo tu risa
como si fuera el canto de la brisa,
esa suave brisa que me despeinaba
mientras mis cabellos, como aves volaban
y sobre la hierba en tu cuerpo se enredaban.
No supe cómo, nunca me pregunté
sí contigo al amor desperté,
sí fueron tantos caminos
codo a codo los dos,
sí prometimos jamás decir adiós.
Aún en la noche me llega tu voz
esa voz que cantaba revolución,
esos sueños tuyos del mundo cambiar,
esas palabras que al alma arañaban,
palabras que herían y pregonaban:
"con versos no se alcanza la paz".
No supe cómo, nunca me pregunté...
por qué ya no eras tú, tampoco lo averigüé
y aunque no compartía tus utopías,
hablaba de amor en los poemas que escribía,
nada me importaba, a pesar de nuestro afecto
no era todo tan perfecto, pero así te quería.
No supe cómo, nunca me pregunté...
por qué dejé que llegara el desencanto
con toda su aflicción y su llanto
a invadir con su tristeza lo que una vez añore,
a llevarse lentamente los sueños que soñé.
Amor mío, nunca dijimos adiós
pero el destino no quiso jamás
nuestros caminos volver a juntar,
y en la distancia que todo alejó,
se perdieron los besos, mis sueños y vos.
No supe cómo, nunca me pregunté...
Lyda de Jericó
De principio a fin tan melodioso y armónico en toda su composición, el desenlace de la triste separación y como todo se alejó, junto con lo que se perdió, gracias por compartir tu inspiración, fue hermoso. Saludos.
 
¿Qué sería, pues, de nosotros, sin la ayuda de lo que no existe?
Breve epístola sobre el mito” Paul Valéry.

No supe cómo, nunca me pregunté...

No supe cómo, nunca me pregunté...
por qué amándote tanto, de tí me alejé.

Recuerdo aquel día en la facultad
cuando me esperabas y, tardé en llegar,
tú me mirabas sin comprender
qué le ocurría a este ser, a mi ser.
Aún entre los árboles percibo tu risa
como si fuera el canto de la brisa,
esa suave brisa que me despeinaba
mientras mis cabellos, como aves volaban
y sobre la hierba en tu cuerpo se enredaban.
No supe cómo, nunca me pregunté
sí contigo al amor desperté,
sí fueron tantos caminos
codo a codo los dos,
sí prometimos jamás decir adiós.
Aún en la noche me llega tu voz
esa voz que cantaba revolución,
esos sueños tuyos del mundo cambiar,
esas palabras que al alma arañaban,
palabras que herían y pregonaban:
"con versos no se alcanza la paz".
No supe cómo, nunca me pregunté...
por qué ya no eras tú, tampoco lo averigüé
y aunque no compartía tus utopías,
hablaba de amor en los poemas que escribía,
nada me importaba, a pesar de nuestro afecto
no era todo tan perfecto, pero así te quería.
No supe cómo, nunca me pregunté...
por qué dejé que llegara el desencanto
con toda su aflicción y su llanto
a invadir con su tristeza lo que una vez añore,
a llevarse lentamente los sueños que soñé.
Amor mío, nunca dijimos adiós
pero el destino no quiso jamás
nuestros caminos volver a juntar,
y en la distancia que todo alejó,
se perdieron los besos, mis sueños y vos.
No supe cómo, nunca me pregunté...
Lyda de Jericó
Bello poema para una bonita historia de amor que aunque no acabara bien tal como la describes suena real y hermosa en su expresión, escribes muy bien amiga Lyda, a mí me gusta como lo haces. Abrazote vuela. Paco.
 
¿Qué sería, pues, de nosotros, sin la ayuda de lo que no existe?
Breve epístola sobre el mito” Paul Valéry.

No supe cómo, nunca me pregunté...

No supe cómo, nunca me pregunté...
por qué amándote tanto, de tí me alejé.

Recuerdo aquel día en la facultad
cuando me esperabas y, tardé en llegar,
tú me mirabas sin comprender
qué le ocurría a este ser, a mi ser.
Aún entre los árboles percibo tu risa
como si fuera el canto de la brisa,
esa suave brisa que me despeinaba
mientras mis cabellos, como aves volaban
y sobre la hierba en tu cuerpo se enredaban.
No supe cómo, nunca me pregunté
sí contigo al amor desperté,
sí fueron tantos caminos
codo a codo los dos,
sí prometimos jamás decir adiós.
Aún en la noche me llega tu voz
esa voz que cantaba revolución,
esos sueños tuyos del mundo cambiar,
esas palabras que al alma arañaban,
palabras que herían y pregonaban:
"con versos no se alcanza la paz".
No supe cómo, nunca me pregunté...
por qué ya no eras tú, tampoco lo averigüé
y aunque no compartía tus utopías,
hablaba de amor en los poemas que escribía,
nada me importaba, a pesar de nuestro afecto
no era todo tan perfecto, pero así te quería.
No supe cómo, nunca me pregunté...
por qué dejé que llegara el desencanto
con toda su aflicción y su llanto
a invadir con su tristeza lo que una vez añore,
a llevarse lentamente los sueños que soñé.
Amor mío, nunca dijimos adiós
pero el destino no quiso jamás
nuestros caminos volver a juntar,
y en la distancia que todo alejó,
se perdieron los besos, mis sueños y vos.
No supe cómo, nunca me pregunté...
Lyda de Jericó


Maravilloso poema Lyda, fluidos y con buen tono, la historia me encanto y el modo o estilo de llevar la atención del lector es magnifica.
Mis saludinesss para ti, placer visitarte.
 

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