Mujer Morena
Poeta asiduo al portal
Todavía te amo,
aún me hierven en los ojos
las ganas de encontrarte al despertar,
la necesidad de modelar
tu espalda con mis dedos
y abrazarme a ella
como la única salvación.
Tu imagen permanece
a través de los días y las noches,
a través de la ausencia y la distancia
y soy otra, a veces
más sombría y más amarga,
pero no cuando te pienso,
no cuando te sueño despierta
o cuando vuelve a mi mente
el sonido de tu voz.
Pasan las horas,
una a una como sentencia permanente,
como verdugo inquebrantable
y nada pueden hacer
para mermar tu recuerdo,
ni estas ganas
que me queman por dentro
de tocar a tu puerta y decirte
cuánto te quiero.
aún me hierven en los ojos
las ganas de encontrarte al despertar,
la necesidad de modelar
tu espalda con mis dedos
y abrazarme a ella
como la única salvación.
Tu imagen permanece
a través de los días y las noches,
a través de la ausencia y la distancia
y soy otra, a veces
más sombría y más amarga,
pero no cuando te pienso,
no cuando te sueño despierta
o cuando vuelve a mi mente
el sonido de tu voz.
Pasan las horas,
una a una como sentencia permanente,
como verdugo inquebrantable
y nada pueden hacer
para mermar tu recuerdo,
ni estas ganas
que me queman por dentro
de tocar a tu puerta y decirte
cuánto te quiero.