despertando
Poeta adicto al portal
Aislada de tu cuerpo,
de tu mundo, de tu adentro,
¡oh hombre que me llamas!:
aquí estoy separada de tu alma,
condenada a este encierro,
hoy mi vida se subyuga
ante el amor de lo Divino.
Hoy mis vuelos se acabaron,
mis escapadas nocturnas;
mis alas me plegaste,
y en este forzado descanso
mis sentidos se apaciguan.
¡Oh Vida que das vida
a esta frágil golondrina!
de tu mundo, de tu adentro,
¡oh hombre que me llamas!:
aquí estoy separada de tu alma,
condenada a este encierro,
hoy mi vida se subyuga
ante el amor de lo Divino.
Hoy mis vuelos se acabaron,
mis escapadas nocturnas;
mis alas me plegaste,
y en este forzado descanso
mis sentidos se apaciguan.
¡Oh Vida que das vida
a esta frágil golondrina!