Julius 12
Poeta que considera el portal su segunda casa
Las velas que rinden culto
habitan la desmesura del
rizado mar caribeño;
la luz es tan fuerte que el
gran hueco húmedo ha
sofocado el incendio,
y en un hoja oportuna tu
amor estampa versos febriles
fragantes de aromas si tú los
recitas; pero si los trasciendes
y huyes ya no detendrás la
cabalgadura...
En las lomadas arenosas del
desierto, aislado de oásis
expuestos, en aquella vastedad
de Isla ausente acrecienta el cernido
silencio de las recias Palmeras.
El Sol fervoroso, brindó su magia candente
y ahora cae en el pausado privilegio
sobre los acuosos espejismos cristalinos.
Podría entonces irme sin retornar
pero aun debilitado aspiro tu amor irresistible.
habitan la desmesura del
rizado mar caribeño;
la luz es tan fuerte que el
gran hueco húmedo ha
sofocado el incendio,
y en un hoja oportuna tu
amor estampa versos febriles
fragantes de aromas si tú los
recitas; pero si los trasciendes
y huyes ya no detendrás la
cabalgadura...
En las lomadas arenosas del
desierto, aislado de oásis
expuestos, en aquella vastedad
de Isla ausente acrecienta el cernido
silencio de las recias Palmeras.
El Sol fervoroso, brindó su magia candente
y ahora cae en el pausado privilegio
sobre los acuosos espejismos cristalinos.
Podría entonces irme sin retornar
pero aun debilitado aspiro tu amor irresistible.
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