Pedro Vergili
Poeta fiel al portal
Este merecido descanso
No será una humillación
Por llegarte la jubilación
Te tuviste que retirar
Que difícil fue dejar
El tumulto, el griterío
El ¡señorita esto es mío!
O aquel “déjate de hinchar”.
No es fácil olvidar
Esas cosas tan sencillas
El escritorio, las sillas
Las tizas, el borrador
La escuadra, el pizarrón
Hoy recordás con cariño
El ¡¡tomen asientos niños!!
Y silencio por favor.
Recuerdo cuando golpeabas
Tus manos sobre la mesa
Y en tus labios la promesa
¡¡se van a la dirección!!
O al gritar con expresión
“la próxima se va afuera”
Porque esto es una escuela
Adonde está la educación.
Siempre estaba el estudioso
El que todo lo sabía
Pero también concurría
El de los malos momentos
Que escribía los asientos
Y te trataba de vieja
Vos le tirabas la oreja
Y acompañaba a Sarmiento.
Siempre serás mi maestra
Y para vos estos versos
Son los frutos de tu esfuerzo
Entregado día a día
Soy el que poco sabia
Yo que nunca fui aplicado
Te acordás en los dictados
Las eses que me comía.
Soy aquel que se escondía
Cuándo al llamar de repente
Me hacías pasar al frente
Para explicar la lección
Te acordás la de Colón
Cuándo yo miraba el techo
Y me mandaste derecho
Atrás la puerta de plantón.
Para vos querida maestra
Yo que nunca te he olvidado
Todo este tiempo pasado
Hoy poderlo imaginar
Logro hacerte recordar
Cuándo éramos criaturas
Y con lágrimas de ternura
Tal vez te eches a llorar.
Al hallarte por las calles
Hoy te noto diferente
Pero siempre estás presente
Y hoy te ofrezco esta poesía
Por eso maestra mía
Se que nunca me olvidaste
Por todo lo que me enseñaste
DIOS, te bendiga en tu día.
No será una humillación
Por llegarte la jubilación
Te tuviste que retirar
Que difícil fue dejar
El tumulto, el griterío
El ¡señorita esto es mío!
O aquel “déjate de hinchar”.
No es fácil olvidar
Esas cosas tan sencillas
El escritorio, las sillas
Las tizas, el borrador
La escuadra, el pizarrón
Hoy recordás con cariño
El ¡¡tomen asientos niños!!
Y silencio por favor.
Recuerdo cuando golpeabas
Tus manos sobre la mesa
Y en tus labios la promesa
¡¡se van a la dirección!!
O al gritar con expresión
“la próxima se va afuera”
Porque esto es una escuela
Adonde está la educación.
Siempre estaba el estudioso
El que todo lo sabía
Pero también concurría
El de los malos momentos
Que escribía los asientos
Y te trataba de vieja
Vos le tirabas la oreja
Y acompañaba a Sarmiento.
Siempre serás mi maestra
Y para vos estos versos
Son los frutos de tu esfuerzo
Entregado día a día
Soy el que poco sabia
Yo que nunca fui aplicado
Te acordás en los dictados
Las eses que me comía.
Soy aquel que se escondía
Cuándo al llamar de repente
Me hacías pasar al frente
Para explicar la lección
Te acordás la de Colón
Cuándo yo miraba el techo
Y me mandaste derecho
Atrás la puerta de plantón.
Para vos querida maestra
Yo que nunca te he olvidado
Todo este tiempo pasado
Hoy poderlo imaginar
Logro hacerte recordar
Cuándo éramos criaturas
Y con lágrimas de ternura
Tal vez te eches a llorar.
Al hallarte por las calles
Hoy te noto diferente
Pero siempre estás presente
Y hoy te ofrezco esta poesía
Por eso maestra mía
Se que nunca me olvidaste
Por todo lo que me enseñaste
DIOS, te bendiga en tu día.