Adri García
Poeta recién llegado
He visto a bastos servirse en copas, he visto al pobre vivir como un rey
vi al desgraciado regalar fortuna, vi al justiciero ir contra la ley
he visto lluvias en la primavera, vi a la hormiga abandonar su hogar
a la paloma declarar la guerra, al magnetismo huir del imán
he visto a miles empezar de cero, vi a la sirena renunciar del mar
a más de un mago quitarse el sombrero y a las palabras dejar de rimar
no creas todo lo que tus oídos te hagan saber
pues recuerda que hasta el demonio es un ángel divino
y todo el fuego no deber arder
cuando te cieguen dolor y tristeza y no te atrevas a ver más allá
seré tus ojos, tu mano, tu puerta. La luz en la oscuridad
he oído voces quedarse en silencio con todo el peso de la dejadez
vi al prudente llenarse de excesos pecando, iluso, de insensatez
los hay creyentes que matan a Cristo cuando la furia invade su piel
tontos jugando a pasarse de listos, derrotas que no aceptan perder
las cebras huyen de sus propios pasos, todos los gatos en agua se bañan
nuestros principios también son ocasos, ciertos actores apenas ensayan
no creas todo lo que tus oídos te hagan saber
pues recuerda que hasta el caballo es animal marino
y no siempre el brillo tiene lucidez
cuando la noche te encuentre abatida y te visite la fatalidad
seré tu alivio, el punto de partida. La luz en la oscuridad
y si no captas el mensaje secreto, de buena gana, con calma, yo te explicaré
que no confíes en lo que diga el resto. Yo, sin embargo, no te fallaré
que no te engañe mi aspecto embustero, aunque quisiera no te sé mentir
es mi discurso puro y sincero, así lo pienso y será hasta el fin
quiero pasar contigo las horas y no te olvides que aquí siempre habrá
alguien que sea tu anillo de bodas, la luz en la oscuridad.
La luz en tu oscuridad.
vi al desgraciado regalar fortuna, vi al justiciero ir contra la ley
he visto lluvias en la primavera, vi a la hormiga abandonar su hogar
a la paloma declarar la guerra, al magnetismo huir del imán
he visto a miles empezar de cero, vi a la sirena renunciar del mar
a más de un mago quitarse el sombrero y a las palabras dejar de rimar
no creas todo lo que tus oídos te hagan saber
pues recuerda que hasta el demonio es un ángel divino
y todo el fuego no deber arder
cuando te cieguen dolor y tristeza y no te atrevas a ver más allá
seré tus ojos, tu mano, tu puerta. La luz en la oscuridad
he oído voces quedarse en silencio con todo el peso de la dejadez
vi al prudente llenarse de excesos pecando, iluso, de insensatez
los hay creyentes que matan a Cristo cuando la furia invade su piel
tontos jugando a pasarse de listos, derrotas que no aceptan perder
las cebras huyen de sus propios pasos, todos los gatos en agua se bañan
nuestros principios también son ocasos, ciertos actores apenas ensayan
no creas todo lo que tus oídos te hagan saber
pues recuerda que hasta el caballo es animal marino
y no siempre el brillo tiene lucidez
cuando la noche te encuentre abatida y te visite la fatalidad
seré tu alivio, el punto de partida. La luz en la oscuridad
y si no captas el mensaje secreto, de buena gana, con calma, yo te explicaré
que no confíes en lo que diga el resto. Yo, sin embargo, no te fallaré
que no te engañe mi aspecto embustero, aunque quisiera no te sé mentir
es mi discurso puro y sincero, así lo pienso y será hasta el fin
quiero pasar contigo las horas y no te olvides que aquí siempre habrá
alguien que sea tu anillo de bodas, la luz en la oscuridad.
La luz en tu oscuridad.