despertando
Poeta adicto al portal
Pionera de mi tiempo,
permanecí protegida
en una especie de yermo,
donde la muerte se olvida,
y donde uno se enfrenta
a la más burda mentira.
Si me duele tu afrenta
es porque aún harto me escuecen
las mordeduras de tus afilados dientes.
Y tú, sentado e iracundo permanecías
mientras a mi frágil alma embestías.
Ignorado, despreciado y derrotado
escavas tu hipócrita fosa,
mientras divagas por ese
mundo deleznable,
que a menudo caldeaste
con tus infecundos gritos
y tus más feroces demonios.
¡Oh refugio de mi esquiva región!,
donde coronas la digna rebelión
de esta sierva penitente,
que se aleja de su estirpe,
y que nadie la dirige.
permanecí protegida
en una especie de yermo,
donde la muerte se olvida,
y donde uno se enfrenta
a la más burda mentira.
Si me duele tu afrenta
es porque aún harto me escuecen
las mordeduras de tus afilados dientes.
Y tú, sentado e iracundo permanecías
mientras a mi frágil alma embestías.
Ignorado, despreciado y derrotado
escavas tu hipócrita fosa,
mientras divagas por ese
mundo deleznable,
que a menudo caldeaste
con tus infecundos gritos
y tus más feroces demonios.
¡Oh refugio de mi esquiva región!,
donde coronas la digna rebelión
de esta sierva penitente,
que se aleja de su estirpe,
y que nadie la dirige.