La luz de las velas me funde
purga los males de mi corazón.
Los labios del cálido aire
se posan sobre el caparazón
de este instante.
A cada segundo
el aleteo es dulce,
a cada minuto
el aleteo seduce
y en cada instante
tu imagen se diluye.
Las mariposas no brillan
pero ciegan mi visión,
las mariposas no hablan,
pero escucho con atención,
las mariposas no son,
pero las siento dentro,
en mi interior.
Aletean y bailan,
hablan sin cesar.
Su cosquilleo me hace
vulnerable a la belleza
que tu alma inmaculada
rezuma con el tacto de tu presencia.
Y por mucho que me niegue
soy esclavo de este aleteo,
que se abre camino en mí
pero a su vez es etéreo,
este aleteo
que de mí
vuelve un ser completo.
purga los males de mi corazón.
Los labios del cálido aire
se posan sobre el caparazón
de este instante.
A cada segundo
el aleteo es dulce,
a cada minuto
el aleteo seduce
y en cada instante
tu imagen se diluye.
Las mariposas no brillan
pero ciegan mi visión,
las mariposas no hablan,
pero escucho con atención,
las mariposas no son,
pero las siento dentro,
en mi interior.
Aletean y bailan,
hablan sin cesar.
Su cosquilleo me hace
vulnerable a la belleza
que tu alma inmaculada
rezuma con el tacto de tu presencia.
Y por mucho que me niegue
soy esclavo de este aleteo,
que se abre camino en mí
pero a su vez es etéreo,
este aleteo
que de mí
vuelve un ser completo.