Wiccambar
Poeta adicto al portal
Ayer te soñé, ángel de luz,
Vi tu rostro brillar
Tus ojos luminosos
Como tu alma cálida.
Llegaste a mi vida
Cuando todo era oscuro,
Llenaste mi mente de conocimiento.
Y a mis ojos abriste
Quitaste el manto que me cubría
La ignorancia borraste.
Te has ido,
Años después de despertar mi alma
Me ha dolido con desgarro tu ausencia
Y me perdone después.
Te vi en mis sueños
Como un hermoso oso panda
El negro y blanco de tu color
Me señaló el camino.
Ahora te agradezco
Cuando cruzaste mi camino
Pues me enseñaste como era
La vida.
Mi alma envejeció de sabiduría
Cuando vi tus ojos negros
Estabas destinado en mi camino
De ignorancia.
Me diste luz
Mi ángel del alma
Pero te has ido
Y te perdoné ya...
Ahora te vi
Y te dije adiós en mis sueños
Porque ya no debes de volver.
Se lumbrera de otro hogar
Porque el mío lo dejaste lleno de luz,
Una vela que no se acabará jamás.
Aquí nunca habrá más sombra
Gracias a ti.
Me enseñaste a ver sin mis ojos,
A caminar sin mis pies,
A pensar sin mi corazón
Sólo a ser una mente individual.
No te olvidaré jamás,
Irás a mi sepulcro
Y nos diremos adiós para siempre.
En mi último suspiro te olvidaré.
Cuando nazca,
Aprendí tanto que ya no serás mi maestro
Ni tu garra de oso sacudirá mi vida
Todo lo aprendí de ti, aquí.
Ángel de luz,
Humano cálido y gentil
No te olvido,
cada día aprendo más.
Y en cada aprendizaje
Esta tu huella de otra dimensión
Sólo espero verte trascender
Y ser lo que has soñado.
Ayer te soñé,
Vestido de luz
No te canses de brillar.
Te perdono
Porque tuve que perdonarme primero.
Te dejo ir
Porque ya no estoy en tu camino.
Tu fogata ahora ilumina más
Nunca apagues tu espíritu
Que tanta luz me dio.
Ahora es tiempo de que yo brille
Y debo prender mi fuego
Para iluminar el mundo.
Tu sabiduría hizo cenit mi alma
Y ahora veo en todas las oscuridades
Lo que me enseñaste debo enseñar.
Hasta mi muerte
Pues ahí, me despediré para siempre.
fuiste una lámpara en mi camino.