El errante fugaz
Poeta recién llegado
Ajeno,
palabra que no es nuestra,
que no nos pertenece.
La cultura que no compartimos,
el lenguaje que no comprendemos.
Ajeno,
como el futuro que no nos concierne
y el pasado que nunca fue nuestro.
La vida que nunca sentimos,
el fracaso extranjero,
el éxito no compartido.
Ajeno,
las batallas que nunca luchamos,
las guerras que nunca peleamos.
Ajeno como la muerte
que solo vemos
mas no comprendemos
Ajeno,
país de nieve,
aguas profundas,
tierra distante.
Ajeno,
el muelle en el que nunca encallamos,
la piedra que nunca pisamos,
la rosa que nunca olimos,
el verso que nunca tocamos.
Ajeno,
el amor que se enredó en un ojala.
Ajeno como esos ojos azules,
ese pelo de color fuego.
Ajeno como la existencia de otros
que nunca será nuestra.
Ajeno como el tiempo,
que nunca nos alcanza.
Ajenos son los días
que vendrán una vez me vaya.
Ajenos son los sueños,
el batir de unas alas.
Ajeno es el cielo
que con indiferencia nos mira,
ajeno el infierno
que sin afán nos espía.
Forastero, extranjero,
misterioso, desconocido.
Lo malo y lo bueno.
Todo y nada,
lo que nunca tendremos:
Es eso, lo ajeno.
palabra que no es nuestra,
que no nos pertenece.
La cultura que no compartimos,
el lenguaje que no comprendemos.
Ajeno,
como el futuro que no nos concierne
y el pasado que nunca fue nuestro.
La vida que nunca sentimos,
el fracaso extranjero,
el éxito no compartido.
Ajeno,
las batallas que nunca luchamos,
las guerras que nunca peleamos.
Ajeno como la muerte
que solo vemos
mas no comprendemos
Ajeno,
país de nieve,
aguas profundas,
tierra distante.
Ajeno,
el muelle en el que nunca encallamos,
la piedra que nunca pisamos,
la rosa que nunca olimos,
el verso que nunca tocamos.
Ajeno,
el amor que se enredó en un ojala.
Ajeno como esos ojos azules,
ese pelo de color fuego.
Ajeno como la existencia de otros
que nunca será nuestra.
Ajeno como el tiempo,
que nunca nos alcanza.
Ajenos son los días
que vendrán una vez me vaya.
Ajenos son los sueños,
el batir de unas alas.
Ajeno es el cielo
que con indiferencia nos mira,
ajeno el infierno
que sin afán nos espía.
Forastero, extranjero,
misterioso, desconocido.
Lo malo y lo bueno.
Todo y nada,
lo que nunca tendremos:
Es eso, lo ajeno.