Hay un lugar dentro,
no visto ni oído,
que nadie conoce, sólo tú.
Un lugar donde domina el silencio,
un santuario.
Solo descalzo,
pies desnudos, manos vacías,
y el corazón limpio,
puedes entrar en el.
Hay un lugar dentro
que te da lo que no buscas,
que te encuentra y no dice
lo que alguna vez perdiste.
Quien llama con ingenuidad
podrá entrar mañana.
Hay un lugar dentro
no visto ni oído,
donde hay vida y luz,
donde todo lo que brilla palidece y muere
hasta quedar sólo lo que es verdadero :
ese comienzo puro que fué y es
y que quedará hasta la eternidad.
Hay un lugar dentro,
no visto ni oído.
Quien llama tendrá acceso y verá :
el radiante rostro
del que nos habita ,
el íntimo yo.
no visto ni oído,
que nadie conoce, sólo tú.
Un lugar donde domina el silencio,
un santuario.
Solo descalzo,
pies desnudos, manos vacías,
y el corazón limpio,
puedes entrar en el.
Hay un lugar dentro
que te da lo que no buscas,
que te encuentra y no dice
lo que alguna vez perdiste.
Quien llama con ingenuidad
podrá entrar mañana.
Hay un lugar dentro
no visto ni oído,
donde hay vida y luz,
donde todo lo que brilla palidece y muere
hasta quedar sólo lo que es verdadero :
ese comienzo puro que fué y es
y que quedará hasta la eternidad.
Hay un lugar dentro,
no visto ni oído.
Quien llama tendrá acceso y verá :
el radiante rostro
del que nos habita ,
el íntimo yo.