Francisco Ruzafa .
Poeta asiduo al portal
Un lobo blanco, aterciopelado,
mira su Luna nívea.
La dice rompiendo
silencios.
Aullidos de etérea paz
que susurran en la noche
el baile de una princesa
bajo un claro de Luna.
Celosa guarda la Luna llena,
la cara oculta de éste poema.
Gemido
en su noche desierta perdido
Oscuridad que solo la Luna
hace clarear ante su presencia.
Reflejo de la noche, tristeza
de ojos llorosos guardada en hogueras
que empapan las tinieblas.
Respiro.
Un rebaño de ovejas vuela
ante mi presencia...
mira su Luna nívea.
La dice rompiendo
silencios.
Aullidos de etérea paz
que susurran en la noche
el baile de una princesa
bajo un claro de Luna.
Celosa guarda la Luna llena,
la cara oculta de éste poema.
Gemido
en su noche desierta perdido
Oscuridad que solo la Luna
hace clarear ante su presencia.
Reflejo de la noche, tristeza
de ojos llorosos guardada en hogueras
que empapan las tinieblas.
Respiro.
Un rebaño de ovejas vuela
ante mi presencia...