Ni mi poema ni yo hablamos de historia. En ningún momento emito en él comparaciones, similitudes ni diferencias entre hechos históricos. En ningún momento justifico ni condeno a nadie.
Habla el poema, parece que hay que explicarlo, del dolor igual para unos españoles que para otros, con independencia de quienes les causaban la muerte y la desgracia. La muerte hizo iguales a los tres, porque fueron tres, grupos: los dos que se enfrentaban y los de en medio.
Aparece en él, traslucida en algún verso, mi extrañeza por tanto oir hablar de Guernica y nunca hasta ahora de Cabra. (Confieso mi ignorancia sobre el bombardeo de Cabra, hasta fechas recientes. Acabo de buscar en una enciclopedia de Historia de España, 10 tomos publicada en 1987, por situar mi posible culpa en la ignorancia, y ni lo menciona a diferencia del de Guernica… No soy sólo yo el que lo ha ignorado hasta ahora)
Hablo en mis respuestas de tolerancia entre españoles actuales que miran al futuro, no de tolerancia con los que encarnaron el odio, la muerte o la represión en el pasado fueran quienes fueran, del país que fueran, de la ideología que fueran.
Explico, respondiendo, que a las circunstancias de otros países, nuestro caso añade la guerra entre hermanos (literalmente, hermanos), lo cual lo hace más complicado.
No tenía yo pensamiento de hablar tanto.
Mi poema no es de historia ni de política, lo habría publicado en el foro adecuado, yo sólo buscaba publicar un poema que, reflejando el dolor que transmiten las imágenes recientemente publicadas, igualaba a unos españoles, a los de enfrente, y a los que no eran ni de unos ni de otros, en el dolor y la muerte, en la pérdida y el sufrimiento.
No soy la parte de enfrente de ninguna de las partes, en todo caso, la de enmedio… y no me explico esto: casi se ponen en mi boca palabras que no he ¡escrito!, se anticipan en mi mente intenciones que no tengo…a mis enunciados, se trata de cambiar el objeto directo… Hasta se pretende que tenga conocimientos sobre la historia que no tengo, ni los quiero: pienso que la verdad histórica no será posible establecerla en nuestro tiempo y quiero mirar al futuro sin odios de otros tiempos.
No, amigos. Yo aquí sólo trataba de poesía: de igualdad entre los españoles en el dolor y el sufrimiento. Y, al comentar, de futuro, de perdón y entendimiento. En nada más he entrado. Sólo debéis alarmaros si lo que os molesta es esto, o la calidad dudosa de mis versos.