Antares
Poeta adicto al portal
Sabías como hacerlo...
Cómo entrar de puntillas en mi mundo con el permiso adecuado.
El necesario para con una poesía, abrir las puertas y ventanas de mi casa e inundar de primaveras las estancias.
La espera impaciente, la lubricidad de tu mirada.
El olor a fruta prohibída y piel.
Boca entreabierta al deseo de mis labios carnosos por tu cuello.
Y sin permiso, me someto al roce de tus dedos deslizando los tirantes del vestido.
Descubres un universo de encajes que suscitan la pasión en tu vértice, venerando cada centímetro de mi rotundidad.
Abrazos ilimitados, lenguas danzando al sonido erótico de canciones melodiosas.
Calor, temblor, nuestra desnudez acompañadas de sonrisas y palpitaciones desenfrenadas.
Amor y sólo amor,
sin tiempo, sin pausa.
Vislumbrando gradualmente las imágenes en fundido negro.
Cómo entrar de puntillas en mi mundo con el permiso adecuado.
El necesario para con una poesía, abrir las puertas y ventanas de mi casa e inundar de primaveras las estancias.
La espera impaciente, la lubricidad de tu mirada.
El olor a fruta prohibída y piel.
Boca entreabierta al deseo de mis labios carnosos por tu cuello.
Y sin permiso, me someto al roce de tus dedos deslizando los tirantes del vestido.
Descubres un universo de encajes que suscitan la pasión en tu vértice, venerando cada centímetro de mi rotundidad.
Abrazos ilimitados, lenguas danzando al sonido erótico de canciones melodiosas.
Calor, temblor, nuestra desnudez acompañadas de sonrisas y palpitaciones desenfrenadas.
Amor y sólo amor,
sin tiempo, sin pausa.
Vislumbrando gradualmente las imágenes en fundido negro.
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