Buena lección de biología con los cuatro ladrillos del cuerpo físico en un magnífico soneto. Lo del Azar, por el hecho de estar en mayúscula, opino que tiene un sentido que sobrepasa lo somático, mas si no es así, está en la línea ortodoxa de la actual ciencia que yo no comparto.
Referente al octavo verso y a la explicación dada al primer comentario me armo un lío por sonarme a sinalefa
y no considerarla unida la u a la a.
Me suelo guiar por el criterio del maestro Edelabarra. (acento en la vocal débil separada) claro que él dice en general.
Puede que por ser " galego parlante" pronuncie así.
Un cordial saludo, maestro, y perdón por "discrepar" en esto.
Castro.
Primero, pedir disculpas por la tardanza en contestar.
En segundo lugar, trataré de explicar lo de el Azar, con mayúscula. Doy ese tratamiento al Azar con la intención de personalizarlo y otorgarle el carácter protagonista que tiene en este soneto y en la Vida (también con Mayúscula). El Azar viene a ser así como el dedo del Destino (los creyentes dirían de Dios, yo no soy creyente). Es hoy ciencia conocida el protagonismo que el Azar tiene en los cambios en el ADN que la ciencia llama mutaciones; el ADN se copia millones de veces, pero en alguna ocasión esa copia se hace mal y una o varias "letras" del genoma resultan sustituidas por otras. Esos errores sobrevienen al azar y son causa de variaciones en el ser vivo resultante que luego la selección natural se encargará de ir puliendo, al eliminar a las criaturas no viables y promocionar a las viables que incluyan alguna mejora. De esa manera la Ruleta del Azar hace moverse al flujo de la Evolución; creo que ese Azar, sea lo que sea, se merece una mayúscula. Con esto no sé en qué parte de la ciencia me sitúa: en la que comparte o en la que no. En todo caso esa era mi intención al usar la mayúscula.
En tercer lugar, el octavo verso. Mi silabeo es el siguiente:
(su al)-cá-zar-bi-o-quí-mi-co-se-cre-to.
como ve, sí hago sinalefa al principio del verso, en
(su al), porque las dos vocales en contacto son átonas y así procede; la
u es átona como parte de un adjetivo posesivo [ver Quilis, Antonio -
Métrica española, pag. 24 apartado 7)], la
a como primera vocal de una palabra trisílaba acentuada en la segunda. Pero la principal duda suscitada hasta ahora, en el primer comentario, que usted cita, se refería no tanto a la sinalefa cuanto a la diéresis en
-bi-o-, y en relación con ella me reafirmo en la explicación que allí dí. En todo caso eso más que del habla gallega procede de las raíces griegas.
Un saludo y recuerde: ni sobre la
u ni sobre la
a que cita carga acento alguno.